
Por Medicina Responsable
30 de abril de 2026Este jueves, El primer café, el desayuno informativo de Medicina Responsable, se ha convertido en El primer vermú. A las 13:15 horas, el presidente de Medicina Responsable, Ernesto Sáenz de Buruaga, ha presentando a su invitada, la consejera de Salud del Principado de Asturias, María Concepción Saavedra Rielo, como una persona que ha visto las tres versiones del sistema sanitario. “He sido médico, gestora y paciente”, ha recordado al inicio, evocando la etapa en la que padeció un cáncer. Un momento que, según ha reconocido, le permitió “ver las cosas de otra manera” y darse cuenta de que “a lo mejor se falla en la humanización, en cómo se comunica a los pacientes”.
Antes de abordar la situación del sistema sanitario asturiano, la consejera se ha pronunciado sobre la decisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, de participar en las primarias de Más Madrid para presentarse a las próximas elecciones autonómicas. “Estamos en puestos de gestión y la gente entra y sale. Pienso que la gestión no está en las personas, sino en los proyectos, y el del Ministerio continuará. Soy partidaria de los cambios porque aportan otras visiones. La ministra ha hecho un gran esfuerzo, ha trabajado mucho”, ha comentado.
Sobre el protagonismo que está teniendo la sanidad en el enfrentamiento político, la consejera ha admitido que no debería utilizarse con ese fin y ha lamentado “la época tan polarizada que estamos viviendo, no solo en salud”. Aun así, ha insistido en que entre sus homólogos se intenta llegar a acuerdos porque “son buenos para todos”. “Intentamos ser políticos que construyan y no solo rivalicen. En el Consejo Interterritorial trabajamos en un nuevo modelo organizativo de forma consensuada”, ha subrayado.
El Estatuto Marco ha sido uno de los asuntos que más tiempo ha ocupado durante el encuentro. Saavedra ha defendido la necesidad de reformarlo para hacerlo “más ágil”. “Se ha convertido en un problema muy preocupante —ha añadido—. Los médicos tienen que verse identificados con él. Es complicado aprobarlo sin ellos”. Respecto al papel de las comunidades autónomas en este proceso, ha señalado que algunas han intentado impulsar una mediación. “No ha sido posible. Estamos en una situación muy difícil”, ha reconocido.
En relación con el sistema sanitario asturiano, la consejera ha destacado que trabajan en un modelo que responda a las expectativas de los médicos más jóvenes. “Valoran más el tiempo y la conciliación de la vida profesional con la personal”, ha explicado. Sobre las listas de espera, agravadas por la huelga médica, ha admitido que no están mejorando al ritmo esperado y ha defendido la necesidad de una normativa que clarifique qué se mide y cuáles deben ser los indicadores.
Saavedra ha explicado que se ha reorganizado el mapa sanitario, pasando de ocho a tres áreas. “Con esta reforma estamos pensando en el futuro. Entendemos que lo podemos hacer mejor. Buscamos más coordinación y menos burocracia. Estamos mejorando los tiempos. Conseguiremos dar mejor atención a la población asturiana. Es una reforma administrativa, no asistencial”, ha señalado.
En cuanto a los nuevos proyectos, ha destacado el impulso de la inteligencia artificial, la telemedicina y la monitorización domiciliaria. “Estamos cambiando y transformando el sistema sanitario”, ha afirmado.
Respecto a la financiación, la consejera ha reconocido que “nunca es suficiente”. Entre sus prioridades, ha situado las listas de espera, la Atención Primaria y la salud mental, además de reforzar el papel del paciente. “Tiene que tener un papel mucho mayor y participar en la toma de decisiones en la política sanitaria. Ahora no es el centro del sistema. Lo tiene difícil a veces. La parte de humanización es la más importante”, ha concluido.
En cuanto a la sanidad privada, Saavedra ha asegurado que no es una “talibán” en esta materia, aunque ha subrayado que su responsabilidad es “cuidar la pública”.
Finalmente, Saavedra ha señalado que el sistema sanitario atraviesa una “situación de estrés” por dos factores principales: la falta de profesionales y las listas de espera acumuladas desde la Covid-19.