
Por Medicina Responsable
12 de mayo de 2026La Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) ha expresado su profunda preocupación y rechazo ante la aprobación, por parte del Consejo de Ministros, del Proyecto de la Ley de Gestión Pública e Integridad; una norma que busca "consagrar la gestión directa como el pilar ordinario del Sistema Nacional de Salud (SNS), regular de qué manera tiene que ser esa gestión indirecta e introducir nuevas garantías de evaluación, transparencia y rendición de cuentas", como ha explicado Mónica García, la ministra de Sanidad.
Según ASPE, la "Ley Antisanidad Privada", como ha calificado a la nueva norma esta agrupación, "lejos de contribuir a reforzar el SNS, limita de forma injustificada la capacidad de gestión de las comunidades autónomas y pone en riesgo la colaboración entre los distintos actores sanitarios que, durante décadas, han contribuido conjuntamente a sostener la asistencia sanitaria en España".
Además, considera que esta ley nace de un planteamiento ideológico y no de un análisis riguroso de las necesidades reales de los pacientes y de los desafíos que afronta actualmente el sistema sanitario, argumentando que "en un contexto marcado por el envejecimiento de la población, el incremento de la cronicidad, la falta de profesionales sanitarios y unas listas de espera que alcanzan cifras históricas, resulta incomprensible que el Gobierno opte por restringir instrumentos de colaboración" que, según ASPE, han demostrado su eficacia y utilidad para garantizar la atención sanitaria de millones de ciudadanos.
Por todo ello, la entidad ha hecho un llamamiento al Gobierno y a los grupos parlamentarios para que reconsideren el enfoque de esta ley y abran un proceso de diálogo real con todos los agentes implicados en el sistema sanitario. "Porque cuando la sanidad pública y la sanidad privada colaboran, no compiten entre sí: suman capacidades, comparten esfuerzos y ofrecen mejores resultados en salud para los ciudadanos".
Sobre la pérdida de autonomía en la gestión de las comunidades autónomas, ASPE ha afirmado que son los propios territorios los que conocen las necesidades concretas de su población "y quienes deben disponer de todas las herramientas posibles para garantizar una asistencia sanitaria eficaz, accesible y sostenible". Por lo tanto, considera que "reducir de forma arbitraria las opciones de gestión no fortalece el sistema; al contrario, lo hace más rígido y menos capaz de adaptarse a los retos actuales y futuros".
Además, considera especialmente preocupante que se traslade a la sociedad un discurso que cuestiona la legitimidad del sector sanitario privado y su aportación al sistema sanitario español. "La calidad asistencial, la seguridad del paciente y la integridad del sistema no dependen de la naturaleza jurídica del gestor sanitario, sino del compromiso de los profesionales, de la inversión en tecnología, de la capacidad organizativa y de la orientación permanente hacia el paciente", ha expuesto.
Por ello, aboga por gestionar la sanidad desde el pragmatismo, la responsabilidad y el foco en los pacientes "porque al sumar esfuerzos, se multiplican los resultados”, asevera el presidente de ASPE, José Manuel Baltar. "La colaboración entre el sector público y el privado ha demostrado ser especialmente relevante en ámbitos como el diagnóstico por imagen, la cirugía programada, la atención sociosanitaria, la oncología o la alta tecnología sanitaria, como quedó patente durante la pandemia y en otros momentos de elevada demanda asistencial”, reitera el presidente.
En este contexto, ha recordado que en España más de 12 millones de personas cuentan con un seguro sanitario privado y que "el sector representa una parte esencial de la capacidad diagnóstica, hospitalaria y tecnológica del país", destacando que la colaboración público-privada ha permitido durante años "aliviar la presión asistencial sobre el sistema público, reducir tiempos de espera y acercar recursos sanitarios a territorios y pacientes que, de otro modo, habrían visto limitada su atención".
"La experiencia acumulada durante más de tres décadas demuestra que los distintos modelos de colaboración amparados por el ordenamiento jurídico español han contribuido a mejorar la accesibilidad, la eficiencia y la capacidad de respuesta asistencial del sistema. Por ello, ASPE considera un error plantear la sanidad desde posiciones que enfrentan artificialmente a lo público y a lo privado, cuando ambos ámbitos llevan años trabajando de manera complementaria al servicio de los ciudadanos", ha argumentado.
Finalmente, afirma que el verdadero debate de la sanidad española es "cómo garantizar la sostenibilidad futura del sistema sanitario" y "cómo ofrecer una atención más rápida, accesible y de mayor calidad"; reiterando así su posición permanente de diálogo institucioinal hacia la búsqueda de acuerdos desde la colaboración y el consenso.