
Por Virginia Delgado
20 de enero de 2026Este sábado 24 de enero, 16.763 personas se presentarán al examen MIR. Quedan solo cuatro días y, probablemente, todos tengan los nervios a flor de piel. Unos nervios que ahora más que nunca deben controlar para rendir lo máximo posible en una prueba que marcará su futuro profesional.
“En este momento, la gestión del tiempo, la seguridad personal y el control emocional pueden resultar tan determinantes como el conocimiento acumulado”, ha subrayado María Bergia, directora académica de MIR Asturias.
Para lograr todo ello, desde esta academia con más de 38 años de experiencia, aconsejan respetar el descanso como parte de la preparación. Y, por tanto, mantener los horarios y no pensar en dormir menos para ganar horas de estudio. “Ahora están en un punto en el que están cansados, tienen nervios y es fundamental que descansen más. No es el momento de apretar las tuercas, sino de mantener el ritmo e incluso de aflojarlo un poquito para poder llegar al día del examen al 100%”, explica a Medicina Responsable Bergia.
También, es aconsejable que los aspirantes continúen haciendo simulacros en condiciones similares a las del examen. Así, podrán ajustar tiempos, identificar sensaciones y reducir la incertidumbre.
Por otra parte, desde MIR Asturias ven clave que los estudiantes confíen en el trabajo realizado y no hagan esfuerzos extremos de última hora. “Es absolutamente imposible que repasen toda una asignatura en un día. Lo más rentable es que revisen lo más preguntado de esa materia y sigan haciendo muchas preguntas tipo test”, subraya la directora académica.
Asimismo, se recomienda no estar continuamente hablando del examen e ignorar los mensajes negativos que se publican en redes sociales. “Esto incrementa la ansiedad y erosiona la confianza. Reducir de forma consciente este tipo de estímulos y centrar la atención en el propio proceso contribuirán a preservar la estabilidad emocional y la capacidad de concentración, dos elementos clave para tomar buenas decisiones bajo presión el día del examen”, señalan desde MIR Asturias.
“Por otra parte, -añaden- la última semana no es el momento de experimentar. No hay que hacer cambios en la alimentación, ni consumir cafeína de forma excesiva. La introducción de nuevas rutinas puede alterar el equilibrio físico y mental. Mantener los hábitos que han funcionado durante la preparación aportará estabilidad y reducirá el riesgo de molestias físicas o bajadas de rendimiento inesperadas”.
Para el día del examen, la directora académica aconseja a los opositores “no caer en la tentación de hacer cosas que no han hecho en los simulacros. Deben ser robots cuya única labor en ese momento es contestar preguntas. Por tanto, tienen que olvidarse de cómo piensan o de cómo les ha podido ir en preguntas anteriores”.
En cuanto a lo que pueda pasar después de realizar la prueba, María Bergia quiere transmitir a los estudiantes que el MIR “no deja de ser un examen y no es lo más importante en la vida de un médico”. A los que no consigan la especialidad elegida, aconseja “no cerrarse y abrir la mente a otras”. “Muchas veces, se obcecan en una porque piensan que es la que les va a hacer feliz. Hemos visto cómo muchos han descubierto otras y han acaban siendo muy dichosos en ella”, añade Bergia.
En esta convocatoria, se ha introducido solo un cambio respecto a las anteriores. “El examen se ha adelantado dos horas. Comenzará a las 14h. (13h. en Canarias) en vez de a las 16h. En cuanto al número de preguntas, igual que el año pasado, serán 200 y 10 de reserva con cuatro opciones de respuestas”, consluye la directora académica de MIR Asturias.