
Por Medicina Responsable
3 de noviembre de 2026Según han informado desde el Ministerio de Sanidad, el nuevo real decreto MIR presentado por el Gobierno “actualiza las condiciones de trabajo de este colectivo y refuerza las garantías sobre jornada, descansos, retribuciones y protección de la salud”. Así, a partir del 1 de septiembre de 2027, la jornada ordinaria no podrá superar, de media, las 35 horas semanales en cada semestre, salvo que un acuerdo, pacto o convenio establezca otro sistema de cómputo. “Cada centro sanitario organizará los horarios de los residentes atendiendo prioritariamente a los objetivos docentes y las competencias de su programa formativo, y deberá comunicárselos con al menos dos meses de antelación”, han explicado desde el departamento de dirige Mónica García.
Sobre el descanso mínimo del que deberán disfrutar entre jornadas, el nuevo real decreto establece 12 horas continuadas y 24 horas de descanso semanal; un tiempo que podrá acumularse al descanso diario cuando corresponda. Sanidad ha explicado que estos descansos serán “obligatorios, efectivos, irrenunciables y no recuperables”. Asimismo, ha especificado que en situaciones justificadas se podrán establecer descansos alternativos dentro de un periodo de referencia máximo de 14 días.
Respecto a las guardias, la norma establece que cada una tendrá una duración máxima de 17 horas. También, especifica que si la jornada ordinaria y la guardia se realizan seguidas, sin un descanso mínimo de 12 horas entre ambas, se contabilizarán conjuntamente y no podrán superar las 17 horas. “Con carácter general, los residentes podrán realizar hasta cuatro módulos de guardia al mes, de 17 horas cada uno. Excepcionalmente, podrá añadirse un módulo por razones docentes justificadas; la ampliación no podrá basarse exclusivamente en necesidades ordinarias de cobertura asistencial o en una insuficiencia estructural de plantilla. También se podrán ampliar voluntariamente los módulos hasta un máximo de siete al mes, con consentimiento expreso y revocable del residente”, han explicado desde el Ministerio de Sanidad.
La suma de jornada ordinaria y guardias no podrá superar las 45 horas semanales de promedio trimestral. Los centros deberán disponer de sistemas de registro horario accesibles al personal residente para comprobar el cumplimiento de los límites.
En lo referente al sueldo base, los residentes mantendrán el que corresponde al personal estatutario según la titulación exigida. Además, cobrarán un complemento de formación calculado sobre ese sueldo, cuyo importe aumentará con cada año de residencia. “Equivaldrá, como mínimo, al 18% en el primer año, al 28% en el segundo, al 38% en el tercero, al 48% en el cuarto y al 58% en el quinto. Los servicios de salud podrán fijar porcentajes superiores”, han subrayado desde el departamento de Mónica García.
La norma también garantiza un complemento retributivo durante las situaciones de incapacidad temporal, descanso por nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento familiar y riesgo durante el embarazo y durante la lactancia natural. Para calcularlo se tomarán como referencia, al menos, las retribuciones percibidas durante los seis meses anteriores al inicio de la situación protegida. Se mantiene, además, el complemento de atención continuada por la actividad asistencial fuera de la jornada ordinaria vinculada al itinerario formativo y el plus de residencia en los territorios donde esté establecido. “La actualización del régimen retributivo entrará en vigor el 1 de enero de 2027”, han informado desde Sanidad.
La reforma refuerza la prevención de riesgos laborales. Las evaluaciones de riesgos se actualizarán, como mínimo, cada dos años y prestarán atención específica a los riesgos psicosociales, las agresiones y los efectos de las ampliaciones de jornada. También, se prevén medidas preventivas y el seguimiento e investigación de situaciones que puedan causar daños a la salud.
El real decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado. Desde esa fecha, habrá un plazo de seis meses para que el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud analice criterios homogéneos para establecer un plus de residencia, teniendo en cuenta factores como el coste de vida y de la vivienda, la insularidad, la ruralidad, la dispersión geográfica y la dificultad para cubrir plazas. En un plazo de dos años, el Gobierno, con participación de las comunidades autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla, evaluará el impacto de la reforma en las condiciones de trabajo y la formación.
La Asociación MIR España (AME) se ha pronunciado sobre la aprobación de la reforma del real decreto. “Consideramos difícil de justificar que, a las puertas de unas elecciones generales y ante la posibilidad de un cambio de Gobierno, se apruebe una norma de semejante calado, cuyas consecuencias laborales, económicas y organizativas tendrá que gestionar el próximo Ejecutivo”, ha manifestado su presidente Jesús Francisco Arzúa Moya.
La entidad ha señalado que la reforma carece del consenso necesario. “Según nuestras encuestas internas, más del 90 % de los residentes consultados se posicionan en contra del texto actual. Tampoco ha logrado el respaldo de las organizaciones sindicales médicas, de la Asociación MIR España ni de representantes de las comunidades autónomas”, ha añadido.
El presidente de AME ha recordado que la entidad ha mantenido “numerosas reuniones” con el Ministerio de Sanidad, la Dirección General de Ordenación Profesional y la Organización Médica Colegial (OMC) a lo largo de este proceso, y que ha presentado alegaciones formales y trabajado conjuntamente con diferentes organizaciones sindicales. “Reconocemos que algunas de nuestras propuestas se han incorporado al texto y que existen avances positivos, especialmente en la limitación de las jornadas, los descansos obligatorios, el registro horario y la prevención de riesgos laborales. Sin embargo, nuestras principales alegaciones en materia retributiva no han sido atendidas de manera satisfactoria, y este aspecto nos impide respaldar la reforma”, ha subrayado.
Así, desde AME han explicado que la modificación no se ha de una dotación presupuestaria adicional suficiente “para modernizar y dignificar verdaderamente la Formación Sanitaria Especializada”. “No podemos aceptar que una reforma que pretende mejorar las condiciones laborales de los residentes termine provocando una pérdida de poder adquisitivo como consecuencia de la reducción de las guardias”, han añadido.
Arzúa Moya ha comentado que la regulación de las guardias y la mejora de las retribuciones “son dos cuestiones inseparables que deben abordarse conjuntamente”. “Reducir jornadas sin garantizar una compensación económica adecuada supone trasladar parte del coste de la reforma a los propios residentes, que ya dependen excesivamente de las guardias para alcanzar unos ingresos dignos”.
La Asociación MIR España ha adelantado que solicitará los partidos políticos la derogación de esta reforma, con el objetivo de abrir un nuevo proceso de negociación que permita alcanzar un consenso real sobre las condiciones laborales y, especialmente, económicas de los residentes. “Esperamos que el próximo Gobierno, sea cual sea su composición, se muestre más sensible a nuestras reivindicaciones y esté dispuesto a abordar una reforma integral de la Formación Sanitaria Especializada, con financiación suficiente y contando verdaderamente con sus profesionales. Queremos dejar claro que no nos oponemos a los avances laborales que contempla esta norma. Al contrario, hemos trabajado activamente para conseguir muchos de ellos. Lo que rechazamos es que se aprueben mejoras en descansos y jornadas sin garantizar simultáneamente unas retribuciones dignas. Después de veinte años esperando una actualización de nuestra normativa laboral, creemos que los médicos residentes merecemos una reforma ambiciosa, consensuada y suficientemente financiada, no una reforma que nos obligue a elegir entre descansar más o cobrar menos”, ha concluido el presidente de la entidad.