
Por Virginia Delgado
2 de febrero de 2026Una vez publicadas las respuestas provisionales del examen MIR, el 26 de enero, los aspirantes tuvieron tres días hábiles para impugnar las preguntas que consideraran. Concluido el plazo, se ha notificado que han sido 12.383 las impugnaciones; 15.208 menos que el año pasado, cuando se registraron 27.591.
A partir de ahora las comisiones calificadoras oficiales, designadas por el Ministerio de Sanidad y recogidas en la convocatoria del BOE, serán las encargadas de valorarlas. “Se impugnan preguntas por errores en el enunciado, ambigüedad, existencia de más de una respuesta válida, discordancia con guías clínicas vigentes o errores técnicos. En cuanto al número de anulaciones, nuestra impresión y valoración es que no se esperan muchas más de las comunicadas por Sanidad hasta ahora”, manifiesta a Medicina Responsable Pilar Sánchez, directora de relaciones institucionales de la academia CTO.
Este año se ha dado el caso de que Sanidad dio a conocer cuatro preguntas anuladas antes de la publicación del listado provisional de resultados. Algo que no suele suceder, ya que en pasadas convocatorias el Ministerio da más margen. “Esto es algo inédito, al igual que la publicación de entrada de la bibliografía de apoyo. Al anular directamente cuatro preguntas, se consumen las cuatro primeras de reserva antes incluso de resolver el resto de posibles impugnaciones. Eso deja solo seis preguntas de reserva disponibles”, añade Sánchez. En ninguna convocatoria se han agotado las diez. El año con más impugnaciones fue el pasado, con seis en total. “A partir de aquí pueden suceder tres cosas: que cambien la respuesta correcta sin recurrir a las de reserva, que anulen preguntas y tiren de las de reserva —lo que ya ha ocurrido— o que, tras las impugnaciones, sigan completando desde la reserva. Con el contexto actual y la bibliografía ya aportada para justificar las respuestas oficiales, pensamos que, como mucho, podrían prosperar dos o tres impugnaciones adicionales claramente fundamentadas”, manifiesta directora de relaciones institucionales de la academia CTO.
En cuanto al diseño del examen MIR, Pilar Sánchez ha subrayado que varios docentes coinciden en “la sensación de que ha habido un giro hacia preguntas más directas y clásicas, menos basadas en largos casos clínicos”. Un formato que, como explica, deja menos margen a la ambigüedad y, por tanto, reduce las posibilidades de impugnación. “La impresión, que conviene expresar con mucha cautela, es que el examen se ha simplificado en este sentido para minimizar el volumen de preguntas recurribles. Es una percepción compartida por parte del profesorado, no una acusación, pero sí un elemento que ayuda a explicar por qué, probablemente, este año no veremos un número de impugnaciones tan elevado”, añade.
Por otro lado, en esta convocatoria, el calendario está condicionado por un hecho excepcional, y es que han podido hacer el examen aspirantes no admitidos, con independencia de que su recurso de alzada estuviera o no resuelto. “El plazo para presentar y resolver estos recursos finaliza después del examen, el 16 de febrero. Esto implica que no sería coherente publicar el listado provisional de resultados antes de esa fecha, porque todavía está abierto el periodo para revisar baremos, méritos, posibles errores administrativos... Si se mantiene la dinámica del año pasado, tras el listado provisional cabría esperar unos cinco días de subsanación y, aproximadamente, un mes más tarde, la publicación del listado definitivo, lo que nos llevaría, previsiblemente, a mediados o finales de marzo”, señala Sánchez.