
Por Juan García
23 de julio de 2026La Asociación MIR España (AME) junto a más de una decena de organizaciones sindicales ha presentado sus alegaciones al Real Decreto sobre las condiciones laborales de los residentes de formación sanitaria especializada. Tras casi dos décadas desde la última norma que regula las condiciones laborales de este colectivo, el Ministerio de Sanidad ha planteado una reforma a la normativa vigente que, si bien incorpora “avances relevantes”, carece de suficientes garantías para asegurar que estos avances se aterricen de forma efectiva y clara. Las entidades plantean sus alegaciones como una de las propuestas "más ambiciosas de los últimos años".
Entre las principales reivindicaciones que incluyen se encuentran el establecimiento de la jornada ordinaria de 35 horas semanales, mejoras retributivas en complementos y guardias, así como mecanismos para garantizar el descanso posguardia. Desde estas entidades reconocen que el Real Decreto introduce mejoras ante “problemas reales, sostenidos y ampliamente documentados” entre los residentes, aunque exigen que la reforma garantice que los avances sean “efectivos, homogéneos y exigibles”. No basta con reconocer principios generales si su aplicación queda condicionada a las posibilidades organizativas de cada centro.
El documento de alegaciones nace de un grupo de trabajo conjunto entre la Asociación y los sindicatos Metges de Catalunya, la Asociación de Médicos y Titulados superiores de Madrid, el gallego O’MEGA y el Sindicato Médico Profesional de Asturias y cuenta con el respaldo de otras ocho organizaciones sindicales de médicos a nivel nacional y autonómico.
Además de la citada limitación de 35 horas semanales, las organizaciones piden que se fije un máximo de 17 horas por jornada, con un máximo conjunto de 45 horas semanales de promedio en cómputo trimestral sin bolsas ni recuperación de descansos.
Los residentes y sindicatos proponen un calendario laboral en el que consten todos los turnos, permisos y actividades en el que se notifiquen las guardias con una antelación mínima de dos meses, salvo “circunstancias excepcionales, urgentes y no previsibles”, entre las que excluyen el déficit estructural de plantilla. Además, piden que estas modificaciones se notifiquen por escrito con 15 días de antelación, salvo fuerza mayor acreditada. En cuanto a los descansos, piden un mínimo de 12 horas ininterrumpidas tras la jornada y un mínimo de 36 horas semanales.
Además piden que los centros y unidades docentes dispongan de un sistema objetivo, fiable, accesible e interoperable de registro diario en el que se cuente como tiempo de trabajo efectivo el cierre de documentación clínica y los desplazamientos entre centros.
En sus alegaciones reclaman el establecimiento de un plus específico de residencia y la retribución de las horas de guardia a un precio superior a las ordinarias, diferenciando entre nocturnos, fines de semana y festivos.
Al mismo tiempo, piden establecer mínimos estatales para el sueldo, el complemento de grado, el plus de residencia y la atención continuada, sin perjuicio de las mejoras autonómicas. Como base orientativa sobre los sueldos base, se plantea mantener la escala de retribución fija anual que AME ya formuló en la consulta pública previa, con un incremento progresivo con una horquilla desde el primer año de residencia (30.000 euros anuales) hasta el quinto (42.000).
AME y los sindicatos reclaman el establecimiento de un mínimo de siete horas semanales de tiempo formativo protegido, efectivo, retribuido y no sustituible por asistencia. Al mismo tiempo, solicitan la financiación íntegra de la formación obligatoria y la supervisión directa y presencial de los residentes de primer año.
Para los tutores, proponen que se establezca un complemento retributivo específco y la compensación de los colaboradores docentes. El documento de alegaciones reclama mayor protección frente a abusos, coacciones y represalias evaluativas, de manera que se fijen criterios objetivos, transparentes y con mayores garantías para el proceso de evaluación.
No en vano, estas no han sido las únicas organizaciones en presentar alegaciones, que también han llegado desde CSIF y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos.
Aunque CESM valora algunos avances incluidos en la propuesta del Ministerio de Sanidad, la propuesta “queda lejos” de las reivindicaciones de este sindicato. La Confederación reclama que, tras guardias de más de 12 horas, los residentes disfruten del descanso correspondiente sin coincidir con actividades formativas. También solicita que las horas de formación se consideren jornada ordinaria, que el pase de guardia sea reconocido como tiempo de trabajo efectivo y que las guardias nocturnas y en festivos cuenten con una retribución adicional.
En el ámbito económico, plantea que la jornada complementaria se pague, al menos, al 175 % del valor de la hora ordinaria, mejorar el cálculo de las pagas extraordinarias y mantener los trienios y complementos de carrera profesional ya consolidados.
Además, pide evaluaciones anuales de riesgos psicosociales, rechaza endurecer el régimen de incompatibilidades y propone reconocer el tiempo de residencia en procesos de selección y carrera profesional, evaluar el impacto de la norma a los cinco años y crear un canal confidencial para denunciar vulneraciones de derechos.
CSIF también coincide en plantear buena parte las alegaciones de estos otros sindicatos. Entre sus principales demandas destacan la fijación de las 35 horas semanales con máximo de 17 horas y un límite general de 68 horas de guardia al mes. Además, la creación de un complemento de grado de formación progresivo desde el primer año de residencia.
CSIF reclama que el tiempo de formación y el pase de guardia computen como trabajo efectivo y sean retribuidos, garantizar un descanso mínimo de 24 horas tras las guardias, homogeneizar las retribuciones en el SNS y crear un órgano estatal que supervise la aplicación de la norma en todas las comunidades autónomas.