
Por Santiago Melo
3 de agosto de 2026La anestesia no parece afectar de la misma manera a los cerebros masculinos y femeninos. Una investigación del Instituto Austriaco de Ciencia y Tecnología (ISTA), publicada en Science Advances, ha identificado en ratones un mecanismo de recuperación cerebral tras la ketamina que se activó en las hembras, pero no apareció en los machos analizados.
La ketamina reduce la comunicación entre las neuronas y altera procesos como la percepción del dolor, la formación de recuerdos y el nivel de consciencia. Cuando desaparece su efecto, el cerebro debe restablecer progresivamente las conexiones necesarias para recuperar su funcionamiento habitual. Hasta ahora, se desconocía qué células participaban en este proceso y si existían diferencias vinculadas al sexo.
En este nuevo estudio, los investigadores observaron que, en las hembras, unas células inmunitarias del cerebro llamadas microglías establecían contactos prolongados con las neuronas durante el despertar. Esta interacción coincidía con el inicio de la reorganización de las conexiones neuronales. Para observar su comportamiento, utilizaron una ventana craneal que permitía analizar mediante microscopía el cerebro de ratones vivos durante la recuperación de la anestesia.
Este fenómeno no se observó en los ratones macho. Además, cuando los investigadores analizaron animales que carecían de microglía, tampoco se produjo la reorganización de las conexiones neuronales. Para el equipo, estos resultados indican que estas células desempeñan un papel fundamental en la recuperación cerebral asociada a la ketamina.
“Lo fascinante fue que observamos esta plasticidad, la capacidad del cerebro para cambiar, adaptarse y, en este caso, recuperarse, solo en las hembras”, explica Alessandro Venturino, uno de los investigadores del trabajo. No obstante, el estudio no demuestra directamente que las mujeres recuperen antes la consciencia tras una intervención, sino que identifica una respuesta cerebral diferente en ratones.
El mecanismo parece depender de la corticosterona, una hormona relacionada con el estrés. Durante la recuperación, esta hormona activó en las hembras un gen de la microglía que favoreció su contacto con las neuronas. Cuando los científicos eliminaron la fuente de corticosterona, la reacción desapareció.
Los investigadores todavía no saben si el cerebro de los machos activa un mecanismo similar más tarde o si utiliza una vía diferente. También advierten de que el estudio se realizó en ratones, por lo que no demuestra directamente que las mujeres despierten antes que los hombres tras una intervención.
El hallazgo resulta especialmente relevante porque la ketamina también se utiliza como tratamiento en algunos casos de depresión. Los autores consideran que comprender mejor estas diferencias podría ayudar a ajustar los tratamientos y a estudiar con mayor precisión los efectos de los medicamentos en hombres y mujeres.