
Por Medicina Responsable
26 de febrero de 2026Científicos de diez países diferentes han demostrado que hay una molécula más efectiva que la semaglutida para tratar la diabetes tipo 2 y el sobrepeso: el orforglipron. Este es un agonista del receptor GLP-1 que, a diferencia de los disponibles hasta ahora, puede administrarse por vía oral y no de forma inyectable; lo que podría suponer un avance respecto a la adherencia al tratamiento.
Los resultados se han publicado en la revista científica The Lancet provienen de un ensayo en fase III un equipo multidisciplinar de investigadores, y con la financiación de la farmacéutica Eli Lilly. Concretamente, se realizó en cinco países diferentes durante un año y ha involucrado a 1.500 pacientes con diabetes tipo 2 que tomaron el fármaco durante un año.
De esta manera, una nueva molécula se abre paso para tratar una patología que afecta a 400 millones de personas en todo el mundo y representa el 95% del total de casos de esta enfermedad. "Precisamente esta es la clave del éxito, sin lugar a dudas", explica a Science Media Centre España Cristóbal Morales, responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), refiriéndose al hecho de "tener diversas moléculas que se adecúen a las preferencias del paciente".
Según el investigador, este estudio "era bastante esperado" ya que da con un tratamiento más fácil para el paciente. "Los beneficios de GLP-1 en diabetes tipo 2 en subcutáneo ya están claramente demostrados. El hecho de que se vayan buscando formulaciones orales en un comprimido una vez al día podría facilitar el uso más precoz y que pudiésemos llegar a más gente", explica.
En este sentido, se compara orforglipron, en un cara a cara, "un head to head", frente a semaglutide oral. "Recordemos que orforglipron no es un péptido, es un químico pequeño que se puede administrar de manera independiente a la comida y eso podría facilitar su uso porque fuese más cómodo para el paciente", explica Morales.
Sin embargo, esta nueva terapia también presenta mayores efectos secundarios, sobre todo de carácter gastrointestinal como náuseas o vómitos; por lo que quizá requiera un mayor manejo del especialista o una titulación de dosis más progresiva, como apunta el experto.
Al igual que la semaglutida, presenta diarrea, dolor abdominal, estreñimiento, gases... incluso fatiga, mareos o dolor de cabeza. A pesar de ello, Morales afirma que esta "es una noticia muy buena", ya que "la diabetes es una enfermedad muy prevalente", y esta nueva opción de tratamiento podría ayudar a millones de personas en todo el mundo.
Este nuevo ensayo llega en un momento en el que la semaglutida ha alcanzado una popularidad mundial por el consumo masivo de fármacos como Ozempic, Wegovy o Rybelsus, convirtiéndose ya en uno de los medicamentos más adoptados para la diabetes tipo 2 y el control del sobrepeso y la obesidad.
Respecto a su impacto económico, la semaglutida es uno de los productos farmacéuticos que más rápido ha crecido globalmente, si se compara con otras grandes terapias crónicas. Se prevé que el 2035 su mercado alcance una facturación de 94 millones de euros anuales en todo el mundo y, en España, el Ministerio de Sanidad ha informado que ya es la terapia que encabeza el gasto farmaceútico por receta.
Sin embargo, también ha provocado mucha controversia tras su utilización masiva y sin seguimiento ni receta médica con un fin estético: perder peso de manera rápida y sencilla. Decenas de celebridades en todo el mundo han promulgado su uso por redes sociales, lo que ha provocado el desabastecimiento para los pacientes con diabetes, un aumeto de los precios o un cambio en los estilos de vida, que no siempre tiende a la mejoría de los hábitos.