
Por Santiago Melo
6 de julio de 2026BCNatal ha presentado los primeros resultados del proyecto fetaLife, una investigación que busca transformar la atención a los prematuros más extremos mediante el desarrollo de una incubadora líquida o placenta artificial. El prototipo ha logrado mantener con vida durante 21 días, en buen estado, a un feto de oveja en un modelo experimental, un avance relevante para acercar esta tecnología a futuros estudios en humanos.
El proyecto, desarrollado por BCNatal, centro de referencia en medicina maternofetal del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona y el Hospital Clínic, cuenta con el impulso de la Fundación la Caixa, que ha destinado 7,65 millones de euros a la investigación. Su objetivo es aumentar la supervivencia y reducir las secuelas graves en bebés nacidos con seis meses de gestación o menos.
La prematuridad extrema sigue siendo uno de los grandes retos de la medicina neonatal. Aunque más del 90% de los embarazos llegan a término con normalidad, los bebés que nacen antes de los seis meses se enfrentan a una situación especialmente compleja, pues sus pulmones, intestinos y cerebro aún no están preparados para funcionar fuera del útero. Solo en Europa, esta realidad afecta cada año a unas 25.000 familias.
La incubadora líquida busca ofrecer a estos recién nacidos un entorno más parecido a la vida uterina. El sistema permite que el feto continúe desarrollándose en un medio líquido, conectado a un circuito de circulación extracorpórea a través del cordón umbilical. Este circuito incorpora una membrana oxigenadora y piezas diseñadas específicamente para facilitar la circulación sanguínea y la oxigenación, simulando la función natural de la placenta materna.
El avance no se limita a la supervivencia dentro del sistema. El equipo también ha conseguido una transición neonatal ovina exitosa, es decir, el paso desde la incubadora líquida a la vida extrauterina, cuando el neonato comienza a utilizar sus pulmones como cualquier recién nacido. Uno de los casos más destacados es el de Gaia, una oveja que supera ya el año de vida tras pasar por la incubadora líquida y que presenta resultados normales en el estudio de neurodesarrollo a largo plazo.
Según los investigadores, las mejoras tecnológicas y los nuevos protocolos de soporte médico han sido claves para alcanzar estos resultados. El sistema incluye administración de nutrición, hormonas y medicaciones, además de protocolos para anticipar posibles escenarios clínicos y responder ante complicaciones. También cuenta con monitorización remota permanente, lo que permite al equipo médico vigilar de forma intensiva el estado y desarrollo del feto.
El proyecto fetaLife comenzó en 2021 y desde entonces ha contado con un comité propio de aspectos éticos, sociales y de seguridad, con representación de familias de neonatos.
El proyecto se sitúa en un campo de investigación muy limitado a nivel internacional. Además de BCNatal, solo cuatro grupos en el mundo, en Estados Unidos, Australia-Japón y Canadá, han desarrollado modelos experimentales similares con avances significativos. Para el equipo, el reto no es solo lograr que los prematuros extremos sobrevivan, sino que puedan hacerlo con menos secuelas y con una mejor calidad de vida futura.