
Por Virginia Delgado
24 de abril de 2026Una investigación del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha revelado un comportamiento inesperado de la proteína CCDC6-RET, implicada en varios tipos de cáncer.
Desde que fue descubierta, hace más de 30 años, se ha estudiado por su papel en el cáncer de tiroides y en el adenocarcinoma pulmonar, sin embargo, las bases moleculares y estructurales de su mecanismo de acción siguen siendo muy desconocidas.
Lo que ha descubierto el CNIO es que CCDC6-RET se activa por sí sola a una velocidad mucho más rápida que otras proteínas. “Una aceleración que resulta especialmente relevante”, han manifestado desde el centro.
Durante el estudio, que ha sido publicado en la revista Nature, los investigadores identificaron el mecanismo de la autoactivación. Así, han explicado que mientras que la proteína normal de RET se activa al ir añadiendo un grupo fosfato a cada uno de sus componentes, uno tras otro, de manera progresiva; CCDC6-RET activa todos sus componentes a la vez, y que, después de tomar un grupo fosfato de la molécula ATP, es capaz de volver a tomar energía de ADP. “Es algo así como si se pudiera volver a llenar el depósito de un vehículo con los gases del tubo de escape. Es la primera vez que se detecta esa realimentación. Se abre, así, un nuevo paradigma que sugiere que el ADP es una molécula de señalización activa, y no un mero producto residual”, han explicado desde el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.
Los investigadores creen que esta capacidad puede asociarse al hecho de que el metabolismo tumoral es distinto al de las células normales. “La capacidad de emplear dos fuentes de energía distintas (ATP y ADP) podría conferir a la proteína oncogénica mayor flexibilidad, lo que ayudaría a las células tumorales a adaptarse a condiciones adversas, como la escasez de nutrientes o la acción de fármacos dirigidos. Estos resultados sugieren que los tratamientos actuales dirigidos contra las fusiones de RET podrían no ser completamente eficaces si no tienen en cuenta este doble mecanismo de activación. Nuestro estudio abre la puerta al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas más precisas”, han subrayado desde el CNIO.