
Por Santiago Melo
6 de agosto de 2026El sildenafilo, principio activo del Viagra, podría tener un efecto más allá del tratamiento de la disfunción eréctil. Un estudio del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, publicado en Cancer Research, señala que este fármaco puede dificultar que las células cancerosas obtengan el colesterol que necesitan para separarse del tumor original y propagarse hacia otros órganos.
El medicamento actúa bloqueando una enzima llamada fosfodiesterasa tipo 5, conocida como PDE5. Este mecanismo aumenta los niveles de cGMP, una molécula que relaja los vasos sanguíneos y mejora el flujo de sangre, lo que explica su eficacia frente a la disfunción eréctil.
Los investigadores observaron que el cGMP también interviene en el transporte de colesterol dentro de las células. Al alterar este proceso, el sildenafilo reduce la cantidad disponible para las células tumorales, que dependen especialmente de esta sustancia para mantener sus membranas, desplazarse por el organismo e invadir otros tejidos.
Cuando su acceso al colesterol se ve limitado, las células cancerosas encuentran más dificultades para formar metástasis. “Hemos descubierto una nueva vía biológica que vincula una molécula de señalización muy conocida con la regulación del colesterol en el interior de las células”, explica Ayelet Erez, responsable del laboratorio que ha dirigido la investigación.
El equipo también estudió la combinación del sildenafilo con estatinas, medicamentos utilizados habitualmente para reducir el colesterol. Según los resultados, ambas terapias podrían potenciarse entre sí: mientras el primero dificultaría que las células tumorales accedan al colesterol disponible, las estatinas reducirían su producción.
El trabajo se realizó con cultivos de células cancerosas humanas, modelos de cáncer en ratones y datos clínicos recopilados durante 20 años de alrededor de cinco millones de personas. El análisis observó una mayor supervivencia entre los pacientes con cáncer que tomaban sildenafilo, especialmente cuando también recibían estatinas.
No obstante, esta relación no demuestra por sí sola que el medicamento evite la metástasis en humanos. Los hallazgos obtenidos en animales, células y registros clínicos deberán confirmarse mediante ensayos diseñados específicamente para evaluar su eficacia y seguridad como posible tratamiento oncológico.
“Más allá de su potencial terapéutico, nuestros hallazgos resaltan que la biología del cáncer no solo está determinada por mutaciones en las células tumorales, sino también por el estado metabólico del paciente y por los medicamentos que ya está tomando para otras afecciones”, concluye Erez.