
Por Medicina Responsable
1 de abril de 2026El sildenafil, principio activo comercializado con el nombre de Viagra, mejora los síntomas en pacientes con síndrome de Leigh; una enfermedad rara hasta ahora incurable para la que no existe ningún tratamiento farmacológico aprobado.
El hallazgo, publicado en la revista Cell, ha sido llevado a cabo por investigadores de la Charité - Universitätsmedizin Berlin, en colaboración con equipos de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldor, del Hospital Universitario de Düsseldorf y del Instituto Fraunhofer de Medicina Traslacional y Farmacología de Hamburgo (ITMP); todos ubicados en Alemania.
El síndrome de Leigh es un trastorno metabólico raro que se manifiesta en la infancia y causa síntomas neurológicos y musculares graves. Progresa lentamente y se acompaña de crisis epilépticas, debilidad muscular y parálisis, pudiendo también verse afectado el desarrollo mental.
El estudio que desarrollaron los investigadores alemanes consistió en administrar sildenafil de forma continua a seis pacientes de entre nueve meses y 38 años. En unos meses, su fuerza muscular mejoró notablemente y, en algunos casos, los síntomas neurológicos desaparecieron. Además, se recuperaron más rápidamente de las crisis metabólicas, que pueden agravar repentinamente el curso de este trastorno.
"En el caso de un niño tratado con sildenafil, la distancia que podía caminar se multiplicó por diez, pasando de 500 a 5.000 metros", ha explicado el profesor Markus Schuelke, médico e investigador del Departamento de Neurología Pediátrica de la Charité y uno de los autores principales del estudio. En otro pequeño, la terapia suprimió por completo las crisis metabólicas que se presentaban casi mensualmente, y otro paciente dejó de sufrir crisis epilépticas. "Estos efectos mejoran significativamente su calidad de vida. Si bien tendremos que confirmar estas observaciones iniciales en un estudio más exhaustivo, nos complace haber encontrado un fármaco prometedor para el tratamiento de esta grave enfermedad hereditaria", ha añadido el profesor.
Para identificar el sildenafil como un fármaco potencialmente eficaz, los investigadores tuvieron que recurrir a técnicas metodológicas. En una primera etapa, tomaron células de la piel de los pacientes y las utilizaron para producir en el laboratorio células madre pluripotentes inducidas (células capaces de diferenciarse en distintos tipos celulares). Después, cultivaron células nerviosas cuyo metabolismo presentaba la misma disfunción que el de los pacientes.
En la siguiente etapa, seleccionaron más de 5.500 sustancias activas ya aprobadas para el tratamiento de otras enfermedades o para las que se disponía de amplios datos de seguridad y eficacia, y probaron su efecto en las células nerviosas cultivadas.
Pruebas de laboratorio adicionales respaldaron los resultados obtenidos a nivel celular: en réplicas tridimensionales en miniatura del cerebro, conocidas como organoides, el sildenafil potenció el crecimiento de las células nerviosas. El fármaco también mejoró el metabolismo energético y aumentó la esperanza de vida en modelos animales.
Basándose en estos resultados, se decidió administrar el fármaco a los seis pacientes. El primero fue tratado en el Hospital Charité. Tras los resultados positivos, se trató a los otros en Düsseldorf, Múnich y Bolonia. Todos toleraron bien el fármaco.
Según los resultados publicados, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha otorgado al sildenafilo la categoría de medicamento huérfano (MDH), que implica que puede someterse a un proceso de aprobación simplificado.
Para validar los nuevos hallazgos y preparar la aprobación de este fármaco para el síndrome de Leigh, el equipo de investigación planea un ensayo clínico controlado con placebo a nivel europeo. Y es que consideran que este éxito no se puede dar por sentado, ya que esta enfermedad afecta solo a uno de cada 36.000 niños. "El bajo número de casos dificulta la investigación y presenta algunos obstáculos en nuestra urgente búsqueda de terapias eficaces", ha explicado Schuelke.