
Por Virginia Delgado
30 de junio de 2026La leucemia mieloide aguda (LMA) es el tipo de leucemia más frecuente en la población adulta. Cada año afecta en España a más de 6.000 personas.
Se trata de un tipo de cáncer de progresión rápida que se origina en la médula ósea y produce complicaciones graves. Una de ellas es la insuficiencia respiratoria que se origina cuando penetran células malignas en el pulmón.
El mecanismo por el que las células leucémicas consiguen invadir el pulmón ha sido durante años una incógnita para la comunidad científica. Ahora, un estudio publicado en la revista Nature Immunology aporta nuevas respuestas. El trabajo, liderado por Manel Esteller, profesor de investigación ICREA en el Instituto de Investigación del Hospital de Sant Pau (IRSantPau) y catedrático de Genética de la Universidad de Barcelona, junto a Iannis Aifantis, catedrático del Departamento de Patología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York (EE. UU.), identifica cómo se produce este proceso y abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas.
Los investigadores han descubierto cómo la enfermedad logra transformar el tejido pulmonar para que sea proclive a la entrada y dispersión de las células tumorales. El profesor Esteller ha explicado que cuando las células de la leucemia llegan al pulmón cambian la función de las células sanas y consiguen que estas no las reconozcan como extrañas.
A partir de este hallazgo, localizaron puntos a los que dirigir los tratamientos; la proteína galectina-9 y el eje formado por la citocina IL-33 y su receptor IL1RL1. “Son dos herramientas de las que el tumor se vale para mantenerse y expandirse en el pulmón, por lo que hay que administrar un anticuerpo contra la proteína”, ha aclarado el investigador.
En cuanto al papel que juega el eje IL-33/IL1RL1, los científicos comprobaron en estudios en modelos de animales que su bloqueo disminuía la fibrosis y modificaba la actividad de las células tumorales. Sobre ello, el investigador ha insistido en que se ha de seguir explorando estas estrategias para evaluar la seguridad y la eficacia en estudios diseñados en pacientes.
Durante otra fase de su investigación, los científicos comprobaron los beneficios de la prednisona, un glucocorticoide que ya se utiliza en pacientes con LMA con insuficiencia respiratoria. En ocho personas comprobaron una mejoría respiratoria y pudieron reducir sus necesidades de oxígeno en menos de 12 horas.
El profesor Esteller ha explicado que durante la investigación utilizaron tecnologías de nueva generación para estudiar las células de forma individual, analizar su localización dentro del pulmón y realizar experimentos en modelos animales y en muestras humanas.