
Por Juan García
11 de junio de 2026Como causante de más de 282 millones de infecciones y 610.000 muertes en 2024, la malaria sigue siendo una importante amenaza para la salud pública global, especialmente en regiones tropicales. La aparición de nuevas variantes capaces de evitar la acción de los fármacos disponibles urge a buscar nuevas alternativas terapéuticas para mitigar su propagación. Uno de los parásitos que más preocupan en este sentido es el Plasmodium falciparum, el protozoo responsable de la forma más grave y mortal de paludismo. La detección de cepas de este agente infeccioso resistentes al tratamiento estándar, la artemisina, han hecho crecer la preocupación en el sudeste asiático y África oriental.
Partiendo de esta premisa, un grupo internacional de investigadores ha demostrado la eficacia en humanos de una nueva clase de fármacos para erradicar la infección de la malaria en apenas dos horas. En concreto, se trata del pirrolidinamida MMV367, cuyos efectos han sido probados en humanos por primera vez en un ensayo clínico con 12 voluntarios sanos. Estos participantes fueron infectados experimentalmente para recibir una única dosis oral del fármaco, mostrando un buen grado de tolerancia y una rápida eliminación de los parásitos del torrente sanguíneo.
Las artemisinas son el componente esencial de las combinaciones farmacológicas en primera línea frente a este patógeno causante de la forma más letal de malaria, por lo que los investigadores resaltan la necesidad de encontrar antipalúdicos con una respuesta al menos similar en rapidez a la que aportan estos (entre 1,8 y 3 horas). El fármaco basado en artemisina se encarga de eliminar el grueso de los parásitos en el torrente sanguíneo, mientras que la administración de un medicamento complementario permite eliminar los protozoos restantes. “Se necesitan urgentemente alternativas a las artemisininas para avanzar en los esfuerzos por reducir la morbilidad y la mortalidad por malaria”, han subrayado los investigadores.
A través del cribado fenotípico de alto rendimiento de una extensa biblioteca de compuestos, los investigadores dieron con las pirrolidanimdas como un promtedor nuevo tipo de fármaco antipalúdico. La molécula analizada en el estudio ya había demostrado en fase preclínica una rápida actividad contra la Plasmodium falciparum, a la que estas primeras evidencias en humanos han sumado una ausencia de resistencia cruzada con los tratamientos existentes y un perfil de seguridad y farmacocinética favorable. Además, los resultados de la investigación no mostraron una relación entre la dosis y la incidencia de eventos adversos emergentes del tratamiento.