
Por Santiago Melo
1 de julio de 2026El uso de paracetamol durante el embarazo no se asocia a un mayor riesgo de autismo ni de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los hijos, según un amplio estudio publicado recientemente en JAMA Internal Medicine. La investigación, basada en registros sanitarios de Hong Kong, analizó más de 700.000 parejas de madres e hijos y comparó también a hermanos expuestos y no expuestos al fármaco durante la gestación.
El trabajo responde a una preocupación que ha crecido en los últimos años, después de que algunos estudios observacionales señalaran una posible relación entre el consumo prenatal de paracetamol y trastornos del neurodesarrollo. Esa alarma se intensificó en septiembre de 2025, cuando Donald Trump llegó a vincular públicamente el analgésico con un mayor riesgo de autismo, pese a que las autoridades sanitarias y organismos internacionales mantenían su perfil de seguridad cuando se utiliza con indicación médica.
Los investigadores, liderados por Shan Luo, de la Universidad de Hong Kong, recurrieron a un diseño de comparación entre hermanos para intentar resolver una de las principales limitaciones de los estudios previos: la influencia de factores familiares, genéticos o ambientales compartidos. En total, el estudio incluyó una cohorte inicial de 708.020 parejas madre-hijo, de las cuales alrededor del 43% habían estado expuestas al paracetamol durante el embarazo.
El análisis evaluó el riesgo de trastorno del espectro autista en más de 124.000 niños y el de TDAH en otros 97.000. Según los autores, la comparación entre hermanos no encontró evidencias de una asociación entre la exposición prenatal al paracetamol y el riesgo de desarrollar autismo o TDAH. Además, la ausencia de relación se mantuvo independientemente del momento del embarazo, la dosis acumulada o el patrón de uso del medicamento.
El estudio apunta a que las señales positivas observadas en investigaciones convencionales probablemente se debían a factores familiares no medidos, y no a un efecto causal del paracetamol. Es decir, la relación detectada en algunos análisis anteriores podría explicarse por características compartidas dentro de las familias o por las propias condiciones que llevaron a la madre a tomar el medicamento, como fiebre, dolor, infección o inflamación.
Los autores subrayan que estos resultados aportan tranquilidad sobre el uso indicado del paracetamol durante el embarazo. También advierten de que un rechazo injustificado al fármaco podría llevar a no tratar adecuadamente el dolor o la fiebre, o a recurrir a alternativas con riesgos mejor conocidos en la gestación, como algunos antiinflamatorios u opioides.
Los investigadores concluyen que el paracetamol sigue siendo una opción analgésica y antipirética segura y esencial durante el embarazo cuando se utiliza bajo indicación clínica, y recomiendan emplearlo a la menor dosis eficaz y durante el menor tiempo necesario, siguiendo siempre el criterio médico.