
Por Medicina Responsable
30 de abril de 2026Investigadores de la Universidad McGill (Canadá) han desarrollado un método rápido para crear coágulos sanguíneos que detienen hemorragias graves y favorecen la cicatrización de los tejidos con mayor eficacia. Su técnica, publicada en la revista Nature, se denomina "coagulación por clic" y une las proteínas de la superficie de los glóbulos rojos mediante una reacción química, lo que da como resultado un coágulo biocompatible 13 veces más resistente a la fractura y cuatro veces más adhesivo que los coágulos sanguíneos naturales.
El equipo afirma que este método podría utilizarse para desarrollar biomateriales que salven vidas y ayuden a controlar las hemorragias graves, además de beneficiar a personas con trastornos de la coagulación. "Los coágulos sanguíneos naturales pueden tardar en formarse y ser mecánicamente frágiles, lo que limita su capacidad para detener hemorragias graves y puede comprometer la cicatrización", asegura Jianyu Li, autor principal, profesor de Ingeniería Mecánica y titular de la Cátedra de Investigación de Canadá en Reparación y Regeneración de Tejidos. "Nuestro trabajo demuestra que, cuando se diseñan adecuadamente, los glóbulos rojos pueden desempeñar un papel estructural fundamental, lo que permite el diseño de biomateriales más resistentes y funcionales".
Los intentos previos de reticular los glóbulos rojos utilizaron quitosano, un polímero derivado de las conchas de los crustáceos, pero estos dieron lugar a coágulos frágiles, células rotas y una coagulación inconsistente. En la coagulación por clic, la estructura del coágulo se fortalece fundamentalmente mediante una reacción química rápida y biosegura que conecta las proteínas de la superficie del glóbulo rojo, formando un gel sólido en tan solo cinco segundos.
Debido a que la reacción de "clic" no interfiere con la química sanguínea normal, puede funcionar junto con el proceso de coagulación natural del cuerpo. Como resultado, el gel artificial a base de células, llamado "citogel", se puede agregar a la sangre completa, donde se integra en el coágulo de fibrina del propio cuerpo. "Esta tecnología permite la creación de coágulos tanto autólogos (con la propia sangre del paciente) como alogénicos (con sangre de un donante compatible). Los coágulos autólogos se pueden preparar en aproximadamente 20 minutos, mientras que los alogénicos se pueden preparar en unos 10 minutos. Dadas las limitaciones de tiempo habituales en la práctica clínica, este método tiene un gran potencial para la atención de urgencias hospitalarias, el tratamiento de heridas y entornos similares", aporta Li.
Los resultados se confirmaron mediante pruebas in vitro y en roedores. Un hallazgo destacado fue la eficaz curación y regeneración observada en el hígado lesionado, con un rendimiento superior al del producto de uso clínico probado en este estudio. El análisis mostró una mínima reactividad inmunitaria y ausencia de toxicidad en los órganos principales.