
Por Medicina Responsable
14 de enero de 2026Descubren una nueva terapia esperanzadora para las personas que sufren asma grave, que son el 10% de la población mundial y unos tres millones de pacientes en España. Se trata de una clase de medicamentos inhalados llamados anticolinérgicos o antagonistas muscarínicos de acción prolongada (LAMA, por sus siglas en inglés), utilizados hasta ahora principalmente para tratar la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).
El hallazgo se ha producido en el Hospital Regional Universitario de Málaga, centro que ha sido el escenario de un estudio internacional que ha contado con investigadores de IBIMA Plataforma BIONAND y de la Universidad de Málaga. Sus resultados han sido publicados por la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) y, según sus autores, cambian la forma de entender y tratar esta enfermedad respiratoria.
“Tradicionalmente, estos fármacos se han considerado solo como broncodilatadores, es decir, medicamentos que ayudan a respirar mejor abriendo las vías respiratorias. Pero ahora sabemos que también tienen efectos antiinflamatorios y pueden prevenir el deterioro del tejido pulmonar”, explica Ibon Eguíluz, el investigador responsable del grupo de Enfermedades Alérgicas de IBIMA Plataforma BIONAND y que ha dirigido el estudio.
Estos nuevos hallazgos son especialmente importantes para personas con asma difícil de controlar, ya que los LAMA podrían convertirse en una herramienta esencial dentro del tratamiento habitual, incluso antes de recurrir a opciones más costosas como los medicamentos biológicos.
El asma es una enfermedad compleja y diversa: no todos los pacientes responden igual a los tratamientos habituales, como los corticoides inhalados o los broncodilatadores de acción prolongada. Para quienes siguen sufriendo crisis o no logran un control adecuado de su enfermedad, este nuevo estudio coloca a los LAMA como una opción terapéutica clave, incluso antes de recurrir a tratamientos más avanzados.
Desde IBIMA Plataforma BIONAND, los investigadores destacan la necesidad de avanzar hacia una medicina más personalizada, adaptada a las características de cada persona. Los resultados del estudio sugieren que los LAMA podrían ser especialmente útiles en perfiles concretos de pacientes. Por ejemplo, en personas de edad avanzada, ya que con el paso del tiempo aumentan ciertas conexiones nerviosas en los pulmones que hacen que estos fármacos sean más eficaces. También podrían ser de gran ayuda en pacientes con una producción excesiva de mucosidad o en aquellos cuyas crisis asmáticas se desencadenan con frecuencia por infecciones virales, donde se ha observado una mejor respuesta al tratamiento.
Además, se han identificado beneficios en pacientes con patrones específicos de obstrucción en las vías respiratorias centrales, así como en personas con asma no alérgica, un subtipo que habitualmente responde peor a las terapias convencionales.
El estudio se ha basado en una amplia revisión de estudios clínicos y datos reales, confirmando que estos medicamentos no solo mejoran la función pulmonar y reducen las crisis asmáticas, sino que también presentan un buen perfil de seguridad. En este sentido, los investigadores destacan que este avance consolida el papel de los LAMA dentro de las recomendaciones clínicas internacionales y abre nuevas vías de investigación hacia una medicina más eficaz y adaptada a cada paciente.