
Por Medicina Responsable
21 de julio de 2026La Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) ha incorporado el perfil de jefe de Farmacia Hospitalaria a su Proyecto de Desarrollo Profesional Continuado del Directivo (DPC Sedisa), una iniciativa con la que busca reforzar la profesionalización de estos responsables y poner en valor su papel estratégico en la gestión del medicamento, la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario. El proyecto, desarrollado con la colaboración de AstraZeneca, amplía así el catálogo de perfiles directivos que pueden acreditar sus competencias mediante este modelo de certificación.
La organización explica que la incorporación de este perfil responde a la creciente complejidad de la gestión farmacéutica hospitalaria, donde el responsable del servicio ya no solo supervisa la dispensación de medicamentos, sino que participa en la planificación estratégica, la evaluación de nuevas terapias, la gestión de productos sanitarios, la coordinación con equipos clínicos y la optimización de los recursos disponibles.
En este sentido, la vicepresidenta primera de Sedisa y coordinadora del Comité de Profesionalización y del Proyecto DPC, Dulce Ramírez Puerta, subraya que "el medicamento es uno de los pilares más relevantes de la atención sanitaria. Contar con líderes que dominen tanto los aspectos técnicos como las habilidades de gestión es esencial para asegurar que las decisiones farmacoterapéuticas se toman con criterios clínicos, de seguridad y de sostenibilidad".
Sedisa destaca también que el jefe de Farmacia Hospitalaria desempeña un papel clave en la gobernanza clínica de los hospitales. Entre sus funciones figuran la evaluación y selección de medicamentos, la implantación de sistemas de farmacovigilancia, la gestión de riesgos asociados al uso de fármacos, la incorporación de tecnologías sanitarias y la coordinación con el resto de los servicios asistenciales para mejorar los resultados en salud.
Para Juan Antonio Marqués, vocal de la junta directiva de Sedisa y coordinador en la definición del perfil, "el rol del jefe de Farmacia Hospitalaria ha evolucionado mucho más allá de la dispensación. Hoy es un cargo que influye directamente en la gobernanza clínica, en la calidad de los procesos terapéuticos y en la eficiencia del gasto sanitario". En su opinión, "el DPC Sedisa ayuda a sistematizar y reconocer estas competencias en todo el sistema".
El Proyecto de Desarrollo Profesional Continuado del Directivo (DPC) ofrece a los profesionales un sistema voluntario para evaluar su nivel competencial, detectar áreas de mejora y acceder a itinerarios personalizados de formación y desarrollo, con el acompañamiento de mentores especializados. El proceso culmina con una certificación que acredita de forma objetiva la preparación del profesional para asumir responsabilidades directivas dentro de las organizaciones sanitarias.
Con la incorporación del perfil de jefe de Farmacia Hospitalaria, la sociedad científica refuerza su apuesta por reconocer el liderazgo de estos profesionales, convencida de que una gestión más especializada del medicamento contribuye tanto a mejorar la calidad de la atención como a garantizar la sostenibilidad futura del sistema sanitario.