
Por Gonzalo de Esteban
5 de noviembre de 2026Las personas que luchan contra la alopecia podrían tener muy pronto una nueva alternativa sobre la mesa. La empresa biotecnológica Veradermics ha hecho públicos los resultados de sus dos grandes ensayos clínicos de fase 3 en más de 1.000 hombres con alopecia leve y moderada. En el primero de ellos, el Estudio 302, realizado en más de 500 participantes, la compañía logró probar por primera vez a gran escala que la liberación constante del fármaco reactivaba el crecimiento capilar sin provocar efectos secundarios en el corazón. Esta evidencia se ha terminado de consolidar ahora con los datos del Estudio 304, llevado a cabo en 536 voluntarios, donde la pastilla experimental (bautizada como VDPHL01) demostró un aumento medio de 36 cabellos nuevos por centímetro cuadrado a los seis meses de tratamiento frente a los 6 del grupo de control, logrando además cambios visibles tanto en la coronilla como en las entradas desde el segundo mes.
Haber superado con nota esta fase 3 supone cruzar la última gran meta de la investigación médica antes de solicitar la autorización de comercialización. Si bien este avance no implica la llegada inmediata del producto a las farmacias, sitúa la propuesta en el tramo final para obtener el visto bueno de las agencias sanitarias como la FDA estadounidense o la Agencia Europea del Medicamento (EMA).
España es el país con más calvos del mundo, con una tasa de alopecia masculina del 44,5%, según los datos del estudio de Medihair. Esta afección está marcada por la miniaturización progresiva de la raíz del cabello por la acción de los andrógenos, lo que hace que el pelo nazca cada vez más fino hasta desaparecer.
La gran innovación de la propuesta de Veradermics radica en su mecanismo de acción, se trata de una fórmula de minoxidil oral de liberación prolongada que estimula el folículo directamente desde dentro. Al liberar el principio activo de forma gradual durante todo el día, evita los picos bruscos en sangre que a menudo causan dolores de cabeza o bajadas de tensión en los tratamientos vasculares tradicionales, todo ello sin tocar ni alterar el sistema hormonal del paciente.
Juntando las evidencias de ambas investigaciones, los números del programa clínico son muy claros sobre la eficacia del tratamiento. Además del aumento en la densidad y el grosor del pelo, cerca del 70% de los participantes evaluaron la mejora de su cabeza como "buena" o "muy buena", una apreciación que fue respaldada por dermatólogos independientes tras examinar las fotografías del antes y el después de cada paciente.
Durante todo el tiempo que han durado las pruebas no se registraron problemas cardíacos ni alteraciones graves en la presión arterial. Con toda esta documentación clínica y científica sobre la mesa, el siguiente paso de la biotecnológica será enviar el expediente formal ante los organismos reguladores para que examinen la seguridad a largo plazo y den la luz verde definitiva para que los médicos puedan empezar a recetarlo en las consultas.