
Por Juan García
10 de agosto de 2026Las tornas han cambiado en las últimas décadas en el tablero global de la industria farmacéutica. Si en los años 90 Europa era la gran potencia en este sector, concentrando el desarrollo del 37% de los nuevos medicamentos lanzados al mercado, frente a un 25% de EE.UU., las posiciones se han invertido en la actualidad. En esta lucha de gigantes, en la última década ha emergido un nuevo competidor que ha disparado su apuesta por el desarrollo de nuevos fármacos: China.
De este escenario dan cuenta los últimos datos del informe The Pharmaceutical Industry in Figures 2026, publicado por la Federación Europea de la Industria Farmacéutica (Efpia). Según estas cifras, de las 104 nuevas moléculas aprobadas para comercialización en el mundo, 46 procedían de compañías con sede en China o Hong Kong. 28 provenían de empresas estadounidenses, mientras que las compañías europeas produjeron 16. Este 'sorpasso' de China, además de constatar el declive de Europa como bloque en esta industria, refleja un despegue acelerado del país asiático como gran potencia farmacéutica. Ya en 2025 China se convirtió en el país que más medicamentos innovadores desarrollaba en el mundo pero, en tan solo un año, ha pasado a acercarse a desarrollar la mitad de los lanzados en todo el planeta.
Estos resultados también se pueden explicar con más datos que arroja el informe. Entre 1990 y 2024, EE. UU multiplicó su inversión por 14, mientras que Europa lo hizo por siete. En el caso de China, la cifra se multiplicó solo entre 2020 y 2024. Ante este escenario, las patronales europea y española hacen un llamamiento a la acción para hacer una apuesta estratégica por la innovación farmacéutica como motor de empleo, innovación y beneficios sanitarios para la población que redundan en ahorros económicos.
En 2025, la industria farmacéutica europea invirtió alrededor de 60.000 millones de euros en I+D en Europa, produjo por valor de 505.000 millones y exportó 815.000 millones de euros en medicamentos. Además, dio empleo a unas 955.000 personas de forma directa, de las que 125.000 se dedican a actividades de I+D. Los países europeos mantienen una tendencia continuada de aumento de la inversión en innovación y de crecimiento del sector que, sin embargo, no alcanza para dejar de perder peso en el tablero internacional.
El desplazamiento de la inversión hacia China y EE.UU. también se hace palpable en materia de ensayos clínicos. Según el informe Evaluando el ecosistema de ensayos clínicos en Europa, elaborado por Iqvia para Efpia y Vaccines Europe, la cuota de estudios en el continente cayó del 22% al 12% entre 2013 y 2023, pese al crecimiento de la actividad investigadora a escala global. España se ha mantenido como una excepción en esta materia, como líder europeo desde hace años en la participación en estudios de este tipo.
Donde Europa también queda rezagada es en el mercado de ventas, donde hay un marcado liderazgo norteamericano. La tendencia viene de atrás, ya que desde mediados de los 90, EE. UU. consiguió desplazar en su favor la balanza de las inversiones en innovación farmacéutica. Aunque esta tendencia se ha ralentizado desde la pandemia, más de la mitad de las ventas de medicamentos a nivel mundial se produjeron en EE.UU. y Canadá. En segunda posición, aunque a bastante distancia está Europa, con un 23,7% de las prescripciones vendidas. La brecha se amplía si se analizan exclusivamente los medicamentos innovadores más recientes (lanzados entre 2020 y 2024). Mientras el país norteamericano aglutinó tres de cada cuatro ventas en este periodo, la cuota para las cinco principales potencias farmacéuticas europeas (Alemania, Francia, Italia, España y Reino Unido) se quedó en un 15,6% .
La industria farmacéutica mundial está cada vez más en manos de estas dos grandes potencias, mientras Europa afronta un progresivo declive de influencia en este mercado. China se ha consolidado como la gran productora de innovación, mientras que los ciudadanos norteamericanos son los que más acceden a estas terapias. Mientras tanto, el viejo continente observa cómo se queda rezagado en esta carrera.