Por Juan García
6 de febrero de 2025Los datos del informe “Contribución socioeconómica de los medicamentos y de la industria farmacéutica en España”, elaborado por la consultora Afi (Analistas Financieros Internacionales) para Farmaindustria dibujan la posición de la industria farmacéutica dentro de España y en el contexto europeo. En este sentido, las cifras sitúan a la farmacéutica como la segunda más productiva en el país, generando un impacto económico de 27.000 millones de euros, un 1,9% del PIB.
El informe analiza la repercusión de la inversión en medicamentos sobre otros sectores económicos, así como sobre factores sociales como la esperanza de vida o la capacidad productiva de los trabajadores en términos de bajas y vida activa. En este sentido, la presidenta de Farmaindustria ha destacado que el farmacéutico es un sector “esencial para la salud de la población” y un “pilar estratégico para la economía”. En total, el informe apunta que la inversión pública en medicamentos (22.000 millones) produjo un ahorro de 14.200 millones de euros en otras partidas presupuestarias. Además, cada euro de valor añadido que produce la industria farmacéutica genera un efecto multiplicador de 1,5 sobre otras empresas.
Entre los impactos sobre otras partidas presupuestarias, el informe asocia cada euro de dinero público per cápita invertido en medicamentos con una reducción de 18.000 bajas por enfermedad.
Estimaciones de Afi apuntan a que un aumento de un euro en el gasto público per cápita en medicamentos en farmacia comunitaria incrementaría la esperanza de vida en buena salud a los 65 años en 5,3 días. En base a ello, el informe sugiere que la mejora de la salud que produce el sector del medicamento podría aprovecharse para retrasar la edad de jubilación. En este supuesto, apuntan que ese retraso produciría un ahorro de 0,4 euros en pensiones por cada euro de gasto público.
Cada empleado del sector genera 175.000 euros al año, más del doble que la media de la industria manufacturera. Algo que también tiene su impacto en la formación y remuneración de estos profesionales, con un salario medio cuatro veces más alto que la media de la industria y una temporalidad que no llega al 10% (un 91% tienen contrato indefinido).
El viejo continente trata de resistir el envite de las nuevas potencias farmacéuticas. La Unión Europea ha perdido su tradicional posición de liderazgo en esta industria frente a China y EE.UU., aunque, si se le suman los países fuera de la unión, Europa sigue manteniendo la segunda plaza. Desde el informe achacan este nuevo escenario a “la pandemia de la Covid-19, el shock energético mundial o las tensiones en las cadenas de valor globales”, factores que han puesto de manifiesto las carencias y vulnerabilidades de la industria europea.
En este contexto, la farmacia española tiene un peso considerable dentro del tejido industrial de todo el país. En lo que se refiere a la industria de alta tecnología, el 60% del dinero generado procede de la industria del medicamento.
España es el octavo país europeo que más medicamentos produce (cuota del 5,4%) y el cuarto con más empleos industriales farmacéuticos (6% del total continental). Cataluña es la segunda región a nivel europeo que más empleo genera en el sector y dentro de las diez primeras también está Madrid, en el puesto 8.
En lo que nuestro país sigue por debajo de la media es en cuanto a la financiación pública de medicamentos. De los 167 fármacos nuevos aprobados por la Agencia Europea del Medicamento entre 2019 y 2022, únicamente el 62% estaban incorporados en la financiación pública en nuestro país a comienzos de 2024, frente al 77% en Italia o el 88% en Alemania.