
Por Juan García
22 de septiembre de 2026El director general el director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, César Hernández, ha defendido la conveniencia de sacar adelante la Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios para adaptar el marco regulatorio a los desafíos que afronta el sector.
Con la falta de apoyos parlamentarios como principal escollo, la norma se encuentra ya en el Congreso para abrir el periodo de enmiendas en su tramitación, en el que Hernández apunta que hay “margen” para introducir aportaciones de los grupos políticos y pulir determinados aspectos. El responsable ministerial ha mostrado su disposición a “valorar todo lo que los grupos propongan” a fin de sacar adelante medidas entre las que destaca la diferenciación de precios entre fármacos.
La ley introduce una reforma en el modelo de financiación que se solapa con el real decreto de financiación y precio, y propone instaurar un modelo de precios dinámicos para fijar bajadas de precio de genéricos y biosimilares conforme a su peso en el mercado. En este contexto, Hernández ha situado como prioritaria la aprobación de la ley, aunque abre la puerta a introducir en el RD los aspectos más determinantes que reclama el sector, como la creación de un sistema de precios dinámicos. “Si me dan a elegir, la ley primero”, ha expresado el director durante una mesa redonda sobre medicamentos genéricos en el marco de Farmaforum. “Lo mejor que podemos hacer es trabajar para impulsar el proyecto de ley y concretar el nuevo sistema de precios dinámicos a través de un reglamento”, ha argumentado en esta línea.
Desde la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg) coinciden en la necesidad de emprender la reforma, a pesar de los recelos que han expresado respecto a determinadas cuestiones como el propio sistema de precios dinámicos. “Necesitamos la ley, y si no el real decreto”, ha señalado la secretaria general de esta entidad, Mar Fábregas. La directiva ha aludido a las dinámicas de erosión continuada de los precios de los fármacos, que afecta especialmente a los fármacos más “maduros”.
La norma pretende introducir reformas de calado en el sector farmacéutico para modernizar el sistema de financiación, prescripción y acceso a fármacos financiados por la cartera pública. Entre ellas, Hernández ha destacado como mejora clave el establecimiento de un diferencial de precios entre fármacos de distintas marcas y entre originales y genéricos para velar por la “sostenibilidad del sistema y de las compañías productoras”. A juicio del director general, “de esta forma invertimos para que haya pluralidad y no un sistema de un único ganador que lo que hace es dejarte más vulnerable”.
Otra de las novedades que aspira a introducir la ley es la valoración de otros aspectos a la hora de tomar de decisiones de financiación de fármacos más allá del precio. Desde Aeseg lo ven como una oportunidad para reconocer el valor estratégico de estos medicamentos, no solo como un foco de ahorro, sino con un valor social y estratégico. En esta línea, Fábregas ha resaltado de aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro y reducir la dependencia de terceros países. Otro aspecto en el que han puesto el foco es en la necesidad de reformar el sistema de prescripción para incluir incentivos a su consumo, a fin de aumentar el volumen y ritmo de penetración. Durante el debate, los participantes coincidieron en que Europa está modificando progresivamente la forma de entender los medicamentos genéricos. Si durante décadas el foco estuvo centrado fundamentalmente en la competencia y la sostenibilidad presupuestaria, hoy conceptos como medicamentos críticos, resiliencia de las cadenas de suministro, autonomía estratégica, fabricación en territorio europeo y seguridad de suministro están adquiriendo una importancia creciente en la agenda comunitaria.
Para Aeseg, la pandemia, las tensiones geopolíticas y las interrupciones sufridas en las cadenas globales de suministro han demostrado que los medicamentos no constituyen únicamente una prestación sanitaria, sino también una capacidad industrial estratégica.