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Autorizan un fármaco para la diabetes como tratamiento frente a la enfermedad renal crónica

El fármaco Jardiance (empagliflozina) añade una nueva prescripción como tratamiento financiado para la enfermedad renal crónica, que afecta a uno de cada siete españoles

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Autorizan un fármaco para la diabetes como tratamiento frente a la enfermedad renal crónica
Los ponentes de la presentación del fármaco Jardiance para la enfermedad renal crónica. Fuente: Boehringer Ilgenheim y Llilly

Por Juan García

28 de febrero de 2024

Un 15% de la población española padece Enfermedad Renal Crónica (ERC) y se estima que solo el 40% de los casos están correctamente diagnosticados. Las cifras hablan por sí solas de la realidad de una enfermedad aparentemente poco conocida, pero que puede suponer un importante factor de riesgo para personas diabéticas o con problemas cardiovasculares

La molécula emapaglizofina, comercializada como Jardiance por la alianza de farmacéuticas Boehringer Ingelheim y Lilly, es un fármaco indicado para la diabetes tipo 2 que, gracias a su eficacia avalada en estudios para controlar los niveles de glucosa en la orina, se incorporará a partir de marzo a la cartera básica del Sistema Nacional de Salud como tratamiento financiado para pacientes con ERC. “En España hay el doble de personas con ERC que de parados”. A través de esta curiosa comparativa, el doctor José Luis Górriz, jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, pone sobre la mesa la incidencia de una enfermedad altamente infradiagnosticada. La ERC se manifiesta con unos síntomas que comienzan a aparecer en estadios avanzados tras unas fases preliminares asintomáticas que dificultan el diagnóstico precoz, fundamental para el abordaje temprano de esta patología.

La doctora Miriam Rubio de Santos, directora médica del Área de Diabetes de Lilly, apunta que se trata de una enfermedad “prevalente y desconocida” con una lenta progresión que aumenta los riesgos de sufrir episodios cardiovasculares adversos. Esta progresión también implica un alto índice de mortalidad con la aparición, en menor medida, de la enfermedad renal terminal.

Un descubrimiento por serendipia

El corazón y el riñón guardan “una relación bidireccional muy estrecha”, como apunta la doctora Rubio de Santos. “Está demostrado que la insuficiencia renal conduce a insuficiencia cardiaca, y viceversa”, explica la doctora.

Teniendo esto en consideración, el nefrólogo señala cómo el descubrimiento de esta nueva prescripción del medicamento Jardiance fue un episodio de “serendipia”, es decir, un valioso hallazgo descubierto de forma casual o accidental. Al analizar los resultados de este tratamiento para la diabetes, los médicos comenzaron a observar cómo producía “una regulación de los niveles de glucosa de la orina, lo cual ayuda a tratar enfermedades renales como la ERC. Ahora ya sabemos por qué”. Este hallazgo ha dado la llave para que Jardiance pueda ser prescrito para personas con esta patología renal.

Los beneficios del tratamiento, explica el doctor Górriz, pasan por un enlentecimiento de la progresión de la enfermedad, principalmente en fases tempranas, pero también haciendo retroceder la evolución adversa de la misma en estadios más avanzados. “Los nefrólogos estamos dando de alta casos graves para que los médicos de Atención Primaria la controlen en fases más tempranas, es decir, hacemos retroceder la progresión. Esto implica una menor probabilidad de eventos cardiovasculares y un notable cambio positivo en el pronóstico de los pacientes”.

La importancia del diagnóstico precoz

“Lo triste es que la ERC se diagnostique en urgencias cuando ya está en fase avanzada con graves síntomas cuando existen indicadores para detectarla previamente”, señala el doctor Górriz. Estos indicadores son componentes detectables a través de un análisis de sangre y otro de orina, que pueden revelar la presencia albúmina en el plasma y creatinina en las secreciones urinarias como señales de alerta frente a la ERC.

Por ello, la doctora de Lilly señala la conveniencia de fomentar el diagnóstico precoz en la Atención Primaria. “No es viable hacer un cribado de la población general, pero sí para los principales grupos de riesgo: diabéticos, mayores de 65 años, hipertensos y personas con problemas cardiovasculares”. Para hacer estos cribados “sería tan sencillo como añadir la medición de la albúmina y la creatinina en los análisis para estos colectivos”, de forma que se pudiera posicionar al paciente en qué situación se encuentra el desarrollo de la ERC. La doctora Rubio de Santos achaca estos diagnósticos tardíos a dos factores: “El desconocimiento por parte de la sociedad de esta patología y la inercia clínica de los profesionales” que la hacen pasar desapercibida.

El nefrólogo pone en este sentido una nota de esperanza, alegando que se trata de una enfermedad “reversible con los tratamientos adecuados”. En este sentido, la incorporación de Jardiance como tratamiento financiado para la ERC considera que es una “noticia histórica”, dado que los avances en investigación llevaban años estancados.



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