
Por Juan García
24 de marzo de 2026El 36º Congreso Europeo de Oficinas de Farmacia ha dado comienzo con la presentación del Informe Infarma, un documento pionero que busca dimensionar el impacto a nivel social, económico y sanitario de las oficinas de farmacia comunitaria en España. Con este documento, el presidente de Infarma y del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, Manuel Martínez del Peral, ha destacado cómo la evidencia científica recabada para este estudio respalda la aportación del sector en la mejora de la eficiencia y la cohesión del sistema sanitario en ámbitos como la adherencia terapéutica o el manejo de las enfermedades crónicas. “La salud se sostiene en las farmacias en una red única, cercana y capilar que no distingue entre códigos postales y que acompaña a las personas en todas las etapas de su vida”, ha apuntado Martínez del Peral.
Durante la inauguración del Congreso, el director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad, César Hernández, ha resaltado que estos asuntos “entroncan con el sistema de salud” en materia de sostenibilidad, eficiencia, detección precoz y adhesión territorial. Así, ha destacado el compromiso compartido desde el Ministerio por favorecer la transformación de la farmacia comunitaria y aprovechar todo su potencial. Hernández ha apuntado a propósito de este cometido su labor para renovar la ley del medicamento con la que ha asegurado se busca “elaborar sobre las bondades” de la red de oficinas de farmacia.
Por su parte, la consejera de Sanidad de Madrid, Fátima Matute, ha subrayado la defensa del papel de los boticarios como “una pieza clave” presente en todos los eslabones del proceso asistencial. Por ello, ha indicado el compromiso de su administración por favorecer la continuidad asistencial desde este ámbito, reconociendo la aportación que hacen los profesionales en la investigación y como profesionales en primera línea ante problemas de abastecimiento y farmacovigilancia.
El informe desgrana cómo la intervención de las oficinas de farmacia se traduce en beneficios clínicos para el paciente, la salud pública y en ahorros para las arcas públicas del sistema sanitario. El presidente de la Fundación Weber, Álvaro Hidalgo-Vega, como entidad que ha elaborado el documento, ha presentado las principales conclusiones de este estudio en un coloquio conducido por el periodista Vicente Vallés.
Hidalgo-Vega ha destacado que la ambición de este informe es “generar evidencia para poner en valor uno d los recursos más infrautilizado d nuestro sistema sanitario”. Entre ellas, ha destacado cómo la intervención farmacéutica permite ahorrar hasta un 0,4% del PIB en países de nuestro entorno, como Portugal, Canadá o EE.UU.
En lo que respecta a la adherencia terapéutica de los pacientes a sus tratamientos, el informe señala considerables aumentos cuando el farmacéutico toma parte activa en el proceso. Así, las tasas de adeherencia en enfermedades cardiovasculares aumentan más de 20 putos (pasando de un 39 a un 62%); un 30% en el caso del asma hasta situarse en un 85%, y, en el caso de la diabetes, permite pasar de una adherencia del 72 al 91%.
Por otro lado, la participación de los profesionales de farmacia en el abordaje de enfermedades crónicas se traduce en beneficios palpables como un mejor control y detección precoz de las descompensaciones de la diabetes tipo 2. El informe constata también el mayor control de la presión arterial frente a la hipertensión, además de otras mejoras clínicas y preventivas en el seguimiento del asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Unos resultados clínicos y económicos que, según ha explicado Hidalgo-Vega, se basan en la disminución de consultas y procesos asistenciales, la mejora de la calidad de vida y el ahorro en desplazamientos e intervenciones que se consigue en base a la cercanía de los profesionales de farmacia comunitaria.
El presidente de la Fundación Weber ha reclamado una visión a largo plazo a las administraciones para pormover una transformación del sistema de farmacia comunitaria que dé mayor protagonismo a sus profesionales y aproveche todo su potencial “como elemento vertebrador y de forma integral”.
En esta línea, ha detallado las propuestas del informe, que pasan por promover una mayor integración funcional y sistemática de la farmacia comunitaria en los circuitos asistencial y reforzar la coordinación con otros niveles asistenciales. Además, el Informe Infarma apuesta por aprovechar la red existente como infraestructura sanitaria de proximidad, con especial atención a la atención a poblaciones con mayor complejidad clínica. Para ello, defienden la necesidad de instaurar un modelo formativo para los profesionales en estas áreas y promover la generación de conocimiento en el sector. Por último, resalta la conveniencia de integrar las actividades de prevención y diagnóstico que realizan los farmacéuticos en las estrategias de salud pública.
El presidente de Infarma ha destacado las cifras récord que deja esta nueva edición del congreso, con el que buscar servir de motor inspirador a la transformación del sistema: “Este es el lugar donde nos encontramos, compartimos conocimiento y decidimos hacia dónde queremos avanzar como sector”. Con más de 300 expositores y más congresistas que nunca, Infarma ha crecido en espacio, volumen de asistentes y contenidos, en ese binomio entre congreso y exposición comercial que se celebra hasta este jueves 26 de marzo en el recinto ferial de IFEMA en Madrid.