
Por Medicina Responsable
19 de marzo de 2026El Ministerio de Sanidad ha publicado la actualización de la guía de manejo clínico de las enfermedades transmitidas por vectores, incluyendo las transmitidas por garrapatas, con el objetivo de reforzar la capacidad del sistema sanitario y su coordinación con Salud Pública ante un grupo de patologías cuya relevancia ha aumentado en España. Para ello, ha contado con profesionales de atención primaria, ámbito hospitalario, urgencias y asistencia extrahospitalaria de las distintas sociedades científicas, así como de profesionales de salud pública y laboratorios, incluyendo el Centro Nacional de Microbiología.
El documento, que se enmarca en el Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores basado en el enfoque 'Una Sola Salud' (One Health), recoge de forma sistematizada las principales enfermedades asociadas a la picadura de estos parásitos presentes en nuestro entorno. Entre ellas se incluyen la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la fiebre exantemática mediterránea, la borreliosis de Lyme, la fiebre recurrente, la anaplasmosis, la babesiosis, la tularemia, la fiebre Q y el síndrome alfa-gal.
También incorpora recomendaciones específicas para el diagnóstico clínico y diferencial de estas enfermedades, teniendo en cuenta la diversidad de manifestaciones clínicas que pueden presentar, desde cuadros leves hasta formas graves que requieren atención hospitalaria. Además, detalla criterios de sospecha clínica basados en antecedentes epidemiológicos, como la exposición a picaduras en zonas de riesgo o la estancia en entornos naturales. De esta manera, aborda los procedimientos de confirmación diagnóstica mediante técnicas de laboratorio, así como las pautas de tratamiento y seguimiento clínico adaptadas a cada patología. En este sentido, se subraya la importancia de la detección precoz para mejorar la evolución de los pacientes y reducir posibles complicaciones.
Por otro lado, la guía destaca el papel esencial de los profesionales sanitarios en la protección de la salud de la población, más allá de la salud individual. En este sentido, una adecuada comunicación de los casos al sistema de vigilancia epidemiológica constituye un elemento clave para conocer la distribución y evolución de estas enfermedades en el territorio, así como para la adopción de medidas de control en el entorno de los casos.
El pasado verano, la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) advirtió del crecimiento de las poblaciones de estos ácaros en España e hizo un llamamiento a la población, autoridades y profesionales para reforzar la prevención de sus picaduras y el control de sus comunidades.
"El incremento de la actividad y distribución de las garrapatas en España es un hecho. Estamos viendo cómo su ciclo biológico se extiende, su metabolismo se acelera y su presencia ya no se limita a espacios rurales, sino que cada vez es más habitual encontrarlas en parques, jardines urbanos e incluso zonas costeras", explicaba Jorge Galván, director general de ANECPLA, haciendo hincapié en que la presencia creciente de mamífesos silvestres y urbanos ha favorecido su expansión en las ciudades.