
Por Juan García
20 de abril de 2026Con más de cinco millones de pacientes en España, la diabetes es una compleja patología que va más allá del control de la insulina. Su diversidad patológica y la variedad de comorbilidades asociadas subrayan la necesidad de una comprensión metabólica más profunda de la patología. En este contexto, el XXXVII Congreso Nacional de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes (SED), celebrado esta pasada semana en Sevilla, ha congregado a más de 1.200 profesionales del sector para divulgar las principales novedades y promover el debate sobre esta enfermedad.
En el campo de la diabetes, se distingue principalmente entre tipo 1 (DT1) y tipo 2 (DT2), siendo la primera una patología autoinmune donde el páncreas no produce insulina, mientras que la segunda ocurre cuando el cuerpo no produce la suficiente y no la usa de forma eficiente. Este congreso científico ha puesto el foco, en el caso de la DT1 en los últimos avances sobre el conocimiento de su origen, prevención y desarrollo para favorecer un diagnóstico precoz y un manejo terapéutico más adecuado. Según subraya el doctor Dídac Mauricio Puente, presidente electo de la SED y director científico de CIBERDEM (Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas), la intervención en fases tempranas para no ceñirse al tratamiento reactivo de la enfermedad está posibilitando un “cambio de paradigma”. “Aunque todavía no hablamos de curación, sí estamos empezando a modificar la historia natural de la enfermedad. Y esto, hace tan solo unos años, parecía inalcanzable”, remarca el doctor en esta línea.
Por su parte, en la DT2, las nuevas tecnologías y la gestión de macrodatos abren nuevos caminos para un abordaje personalizado. A este respecto, la doctora María José Picón, presidenta del Comité Científico del Congreso y que trabaja en el Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria (Málaga), apunta la mejora en la comprensión que está llegando gracias a esto avances. “Hasta ahora, las decisiones terapéuticas se basaban principalmente en grandes ensayos clínicos y en guías generales; sin embargo, actualmente, gracias al análisis masivo de datos clínicos, metabólicos y de estilo de vida, podemos entender mucho mejor las diferencias entre pacientes”.
Con estos planteamientos de partida para ambos suptipos de diabetes, el presidente de la SED expresa que “estamos en un momento especialmente dinámico en el campo de la diabetes, con avances muy relevantes en la fisiopatología, la tecnología, y, en general, todas las novedades que se están incorporando en el manejo de la diabetes”.
Las patologías cardiovasculares son la principal causa de morbimortalidad en pacientes diabéticos, por lo que la comunidad de científica trata de centrar sus investigaciones en la identificación de marcadores predictivos. De esta forma se pretende posibilitar efectuar una mejor estratificación del riesgo en los pacientes y, en consecuencia, establecer medidas terapéuticas más ajustadas y personalizadas.
Con este objetivo, una de las mesas de debate del congreso se centró en la necesidad adoptar enfoques para una mejor estratificación del riesgo cardiovascular mediante la integración de variables clínicas y analíticas. “Ante la complejidad fisiopatológica subyacente, que difiere incluso entre la diabetes tipo 1 y tipo 2, las escalas poblacionales clásicas de predicción del riesgo cardiovascular presentan importantes limitaciones”, apuntó el doctor Alex Mesa Pineda, investigador del CIBERDEM y del Instituto de Investigación del Hospital Sant Pau (Barcelona).
En concreto, este especialista aboga por aprovechar las nuevas técnicas de imagen para una evaluación más precisa del riesgo cardiovascular, “además de nuevos biomarcadores y escalas de riesgo específicas”.Para el doctor, “la integración de estas herramientas puede contribuir a optimizar la toma de decisiones terapéuticas y avanzar hacia una medicina más personalizada”.
En este campo, la IA emergen como un potencial aliado en el manejo de grandes volúmenes de datos para diseñar herramientas predictivas y orientar la toma de decisiones clínicas.
La reducción de peso, incluso en niveles modestos, es uno de los principales caminos para mejorar el control glucémico en pacientes con DM2. La diabetes muestra así una estrecha relación con la obesidad que provoca una relación directa entre el peso corporal y la evolución de la DM2: a mayor reducción de peso, mejor pronóstico.
Los beneficios suelen empezar con pérdidas relativamente modestas, en torno al 5–7% del peso inicial, pero con reducciones del 10% o más el impacto clínico suele ser más claro, y en algunos pacientes una pérdida del 10–15% o superior se asocia con una probabilidad mucho mayor de remisión de la diabetes.
En este contexto, la doctora Ana Mª Sánchez Bao, especialista del servicio de Endocrinología y Nutrición de Ferrol (CHUF), habla de umbrales clínicamente útiles: “primero, mejorar; después, consolidar; y, en algunos casos, aspirar a objetivos más ambiciosos, si son factibles y seguros”. “Los objetivos deben ser realistas y personalizados, según la duración de la diabetes, el tratamiento en curso, la presencia de complicaciones, la edad, la fragilidad, la composición corporal y las preferencias del paciente”.