
Por Clara Arrabal
8 de mayo de 2026Bangladés se enfrenta a una de sus peores crisis sanitarias infantiles: un brote de sarampión que ha causado 317 muertes de niños y que ya se ha extendido por el 91% del país. De hecho, de acuerdo con la Dirección General de Servicios de Salud de la nación sudasiática, se han identificado 42.979 casos sospechosos y, de estos, 26.368 pacientes ya han sido dados de alta tras recibir tratamiento.
"La OMS considera que el riesgo a nivel nacional es alto debido a la transmisión continua en múltiples divisiones, el gran número de niños susceptibles, las deficiencias documentadas en la inmunidad y la ocurrencia de muertes presuntamente relacionadas con el sarampión", advertía ya la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 23 de abril en un comunicado, cuando ya había 19.161 casos sospechosos y 2.897 confirmados.
Este brote sugiere, según la OMS, un retroceso en los avances logrados por Bangladés hacia la eliminación del sarampión y pone de manifiesto la creciente vulnerabilidad a la trasmisión sostenida. Además, no descarta que la propagación continúe, "a menos que se implementen más medidas urgentes".
El pasado 5 de abril se puso en marcha una campaña de vacunación selectiva contra el sarampión y la rubeola en el país dirigida a más de un millón de menores, además de implementarse diversas medidas de respuesta al brote. Como detallaba la OMS, que cuenta con "el fortalecimiento de la vigilancia y el análisis epidemiológico para mejorar la detección y la notificación de casos".
Esta iniciativa se dirige a niños de entre 6 y 59 meses (con cobertura ampliada para niños de entre 6 y 8 meses) y ha sido motivada por la gravedad y el elevado aumento de casos desde enero de 2026, que se ha extendido hasta el 91% país, tratándose así de una "transmisión generalizada a nivel nacional", como ha detallado la OMS.
Además, se están impartiendo capacitaciones en centros de salud, publicando directrices nacionales y divisionales para orientar las actividades de respuesta, y también se elaboran informes semanales de la situación "para respaldar la toma de decisiones basadas en la experiencia".
Según la OMS, el brote actual en Bangladés llega "en un contexto de inmunidad poblacional subóptima" en los menores de edad ya que una proporción considerable de los casos se dio entre niños que no estaban vacunados o que solo habían recibido una dosis de la vacuna contra el sarampión. De hecho, algunos niños se infectaron antes de alcanzar la edad recomendada para la vacunación, que es de 9 meses.
"La mayoría de los casos se registraron en niños de entre 1 y 14 años, lo que indica importantes deficiencias en la inmunidad de este grupo de edad", apunta en este sentido la organización supranacional, quien también señala que algunas de sus causas son el desabastecimiento nacional de la vacuna y la ausencia de campañas suplementarias regulares.
A esto añade que, a pesar de este brote, el país sudasiático había logrado "avances sustanciales hacia la eliminación del sarampión". Entre ellos, nombra que la cobertura notificada con la primera dosis de la vacuna aumentó considerablemente entre los años 2000 y 2006, así como la segunda dosis en 2012 y 2024. "Además, durante el mismo periodo, la incidencia confirmada de sarampión disminuyó drásticamente", señala.