
Por Medicina Responsable
27 de marzo de 2026FIND-CKD es el mayor estudio de fase III realizado hasta la fecha centrado en la enfermedad renal crónica (ERC) no diabética. Se ha basado en investigar un tratamiento con finerenona en una amplia población de pacientes con diferentes etiologías de esta enfermedad, y los resultados han sido positivos.
Así, en este estudio se ha comprobado la eficacia y la seguridad de este fármaco frente al placebo en adultos. Los resultados mostraron que redujo el deterioro de la función renal, al lograr una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante frente al placebo en la pendiente de la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe), definida como la tasa media anual de variación de la TFGe desde el inicio hasta el mes 32.
“Los resultados positivos del estudio de fase III FIND-CKD representan un avance importante en el ámbito de esta patología, independientemente de la causa subyacente”, ha manifestado el doctor Christian Rommel, director global de Investigación y Desarrollo de la División Farmacéutica de Bayer.
Por su parte, Hiddo L. Heerspink, profesor de Ensayos Clínicos y Medicina Personalizada, investigador clínico del Departamento de Farmacia Clínica y Farmacología del Centro Médico Universitario de Groningen (Países Bajos) y copresidente del Comité Ejecutivo del estudio, ha insistido en que se necesitan nuevos tratamientos que puedan reducir la progresión de la enfermedad renal para ayudar a mejorar el pronóstico de estos pacientes, que presentan un riesgo significativo de sufrir acontecimientos cardiovasculares e insuficiencia renal que quizá requieran diálisis. Los resultados del estudio FIND-CKD son alentadores”, ha concluido.
En la actualidad, aproximadamente 850 millones de personas en todo el mundo padecen enfermedad renal crónica y más de la mitad de ellas tienen ERC no diabética. En España, esto se traduce en uno de cada siete adultos, de los cuales la mayoría no están relacionados con la diabetes. La ERC no diabética puede tener diversas etiologías. Las más comunes son la hipertensión y la glomerulonefritis (incluida la nefropatía por inmunoglobulina A. La enfermedad renal crónica relacionada con la hipertensión es la segunda causa más frecuente de insuficiencia renal.
A nivel mundial, más de 3,5 millones de personas con insuficiencia renal reciben tratamiento con diálisis, lo que se asocia a una tasa de supervivencia a cinco años de alrededor del 40 % tras el inicio del tratamiento. Además, los pacientes con ERC no diabética avanzada se enfrentan a un riesgo significativamente mayor de sufrir un acontecimiento cardiovascular mortal, aproximadamente 2,6 veces superior al de la población general, riesgo que aumenta aún más a medida que la función renal se deteriora. A pesar de la elevada prevalencia y de las altas tasas de morbilidad y mortalidad, las etiologías de la ERC no diabética siguen estando infrarrepresentadas en las guías de práctica clínica internacionales.