
Por Medicina Responsable
8 de octubre de 2026Estados Unidos afronta su peor brote de sarampión en más de tres décadas, con casi 4.000 casos detectados, según los últimos datos de las autoridades sanitarias. El repunte ha encendido las alarmas ante la rápida propagación de una enfermedad altamente contagiosa que durante años había permanecido bajo control gracias a las elevadas tasas de vacunación.
Ante esta situación, las autoridades de Nueva York han declarado la emergencia estatal y han emitido una orden destinada a ampliar los recursos disponibles para reforzar las campañas de inmunización. Con ello, buscan aumentar la cobertura entre la población infantil y contener la expansión del virus, especialmente en las comunidades donde se han registrado mayores descensos en la vacunación.
La tasa de vacunación infantil contra el sarampión se ha situado por debajo del 95% durante las últimas dos décadas, un umbral considerado clave para mantener la inmunidad colectiva y limitar la transmisión del virus. La disminución de la cobertura ha dejado a un número creciente de niños sin la protección necesaria frente a una enfermedad que puede provocar complicaciones graves.
Los expertos apuntan precisamente al descenso de la vacunación como uno de los principales factores que explican la velocidad con la que se está extendiendo el brote. El aumento de los casos supone un importante desafío para las autoridades sanitarias, que buscan recuperar las tasas de inmunización y evitar que la transmisión continúe extendiéndose a otras zonas del país.
El Departamento de Salud de Nueva York ha confirmado 108 casos desde el 1 de enero hasta el 3 de octubre. Por su parte, Pensilvania ha registrado 1.004 casos desde que comenzó el brote el pasado mes de abril, de los cuales casi 200 han requerido hospitalización y cinco han muerto. Además, a estos hay que sumar los brotes ocurridos en los Estados de Texas, Utah y Carolina del Sur durante el último año.
Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han registrado 3.887 casos en todo el año, su peor registro desde 1991. Además, han matizado que el 95% de ellos provienen de 42 brotes activos en 47 jurisdicciones, y que un total de 18 casos se han dado entre visitantes internacionales a Estados Unidos. Esta cifra prácticamente dobla a la del pasado 2025, cuando se registraron 2.289 casos en todo el año. En 2024, por último, se notificaron 285 casos y 16 brotes, aunque solo el 69% de ellos estuvieron relacionados entre sí.
Ante esta situación, las principales sociedades científicas y médicas están reclamando un plan de vacunación con mayores garantías, así como información clara y veraz. La Asociación Médica Estadounidense ha sido una de las más críticas con la gestión de los planes vacunales, promoviendo información sobre estos basada en la evidencia y advirtiendo el pasado mes de agosto de que "Estados Unidos estaba ante el mayor resurgimiento del sarampión en décadas".
En el caso de la Academia Americana de Pediatría, se ha dirigido directamente a Kennedy, pidiéndole que promoviera la vacuna contra esta patología, que proveyera a los Estados de más recursos y que utilizara su posición para "reforzar la confianza en la vacunación". Además, ha calificado la situación como "crisis de salud pública evitable".
A estos dos colectivos se suma también la Asociación de Salud Pública, la Sociedad de Enfermedades Infecciosas y la declaración conjunta que realizaron más de 210 asociaciones médicas, científicas, sanitarias y de pacientes contra la política federal en materia de vacunación infantil.