
Por Santiago Melo
21 de abril de 2026El sarampión vuelve a situarse en el radar de la salud pública europea. En España, se han detectado 101 casos entre enero y febrero y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) advierte de que la transmisión suele aumentar en primavera si persisten bolsas de población sin la pauta completa de vacunación.
Según el informe mensual del ECDC, España notificó 65 casos en enero y 36 en febrero, lo que la coloca como el segundo país de la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE) con más casos comunicados al organismo en esos dos meses. En el conjunto de la UE/EEE, se registraron 350 casos en enero y febrero (211 y 139, respectivamente).
El ECDC señala que entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, los países de la UE/EEE notificaron 4.623 casos de sarampión. Una parte importante afectó a menores: 1.536 fueron niños de menos de 5 años, y 1.956 se dieron en personas de 15 años o más. Los grupos con tasas más altas fueron los bebés menores de un año y los niños de 1 a 4 años, que son especialmente vulnerables.
Otro punto clave del informe es la vacunación. De los 4.013 casos en los que se conocía la edad y el estado vacunal, 3.206 correspondieron a personas no vacunadas. Además, 378 tenían una sola dosis y 386 habían recibido dos o más dosis. Para el ECDC, estos datos recuerdan que, si no se mantiene una cobertura alta y homogénea, el virus puede seguir circulando con más facilidad.
Ante este escenario, el ECDC insiste en la necesidad de lograr y mantener coberturas superiores al 95% con la segunda dosis para prevenir brotes, además de reforzar programas de vacunación de rescate para identificar y proteger a quienes no completaron la pauta. El organismo pide también mantener una vigilancia de alta calidad y capacidad de respuesta para detección precoz, diagnóstico y control de brotes, así como promover que los profesionales sanitarios revisen el estado vacunal de sus pacientes y el suyo propio.
Por último, el ECDC subraya que la prevención requiere llegar también a colectivos con más barreras de acceso. En ese sentido, recomienda monitorizar y abordar obstáculos sistémicos que afectan a la vacunación en poblaciones desatendidas o de difícil acceso, con el objetivo de reducir desigualdades y evitar que la circulación del virus encuentre espacios donde expandirse.