
Por Clara Arrabal
11 de febrero de 2026La última década ha traído avances inumerables en todos los ámbitos de la medicina: la tecnología ha avanzado hasta llegar a una precisión y exactitud excelentes, los profesionales se han especializado en los procesos clínicos, los diagnósticos que antes eran impracticables ahora ofrecen una tasa de supervivencia nunca vista... Y los nuevos abordajes del cáncer de próstata son una prueba de todo ello.
“Ahora podemos ver lo que tratamos y tratar lo que vemos”, explica Elena Castro, oncóloga especializada en cáncer de próstata y genética del cáncer en el Hospital Universitario 12 de Octubre (Madrid). Esta se refiere a la combinación perfecta que presentan las nuevas técnicas de imagen y la investigación clínica. "La simbiosis entre ambas es uno de los ámbitos que tenemos que seguir desarrollando porque nos está dando muy buenos resultados. Cuanta más información tengamos de la enfermedad, mejores tratamientos vamos a desarrollar", dice por su parte Fernando López Campos, oncólogo radioterapeuta en el Hospital Universitario Ramón y Cajal (Madrid).
Ambos profesionales, con una amplia trayectoria en el tratamiento de la enfermedad, formaron parte del panel de expertos de 'Next. Mirando al futuro del cáncer de próstata' en el que más de 200 maestros analizaron el futuro de la patología, desde la transformación que aporta la medicina de precisión, hasta la genómica, las nuevas terapias dirigidas o la inteligencia artificial, con el objetivo de convertir la enfermedad en una patología crónica o curable. Y ellos también aportaron su granito de conocimiento. Según estos, "es posible que dentro de un par de años tengamos nuevamente otros muchos tratamientos". "Tuvimos una ola hace unos siete u ocho años y ahora estamos siendo testigos de otra oleada de ensayos muy avanzados con nuevos fármacos. No hay que descartar que tengamos pronto nuevas terapias", explica la doctora Castro a Medicina Responsable.
"Hemos avanzado en la última década en dar con las características de la enfermedad a diferentes niveles: de genómica, transcriptómica, los mecanismos de resistencia a los tratamientos que tenemos... Entender todo esto ha llevado al desarrollo de nuevos fármacos que tratan de revertir la resistencia a los fármacos anteriores o tienen nuevos mecanismos de acción para que puedan ser eficaces", explica la doctora Castro.
Entre los principales fármacos prometedores, destaca los degradadores del receptor de andrógenos o contra nuevas dianas, como el estudio STEP ONE, que está enfocado en utilizar el B7-H3, una proteína que se sobreexpresa en las células cancerosas ayudándoles a evadir el sistema inmunológico. "Se están desarrollando con nuevos fármacos que, de alguna manera, utilizan el sistema inmune para atacar el tumor, pero no son terapias inmunológicas convencionales", argumenta; y también destaca el desarrollo de los radioligandos o la irrupción de las nuevas técnicas de imagen.
Y es que, en este sentido, no solo se ha mejorado en el diagnóstico, sino también en la estratificación de la enfermedad gracias al uso del PET-PSMA (Tomografía por Emisión de Positrones con Antígeno Prostático Específico de Membrana), que ha sido una revolución en la patología. Esta es una técnica de imagen avanzada y muy precisa para detectar y evaluar el cáncer de próstata, localizando la metástasis incluso con bajos niveles de PSA y permitiendo también tratamientos más dirigidos y precisos.
"Los últimos años hemos asistido a un cambio muy importante en la implementación de las pruebas de imagen avanzadas en la práctica clínica en el tratamiento del cáncer de próstata. No podemos seguir actuando como si estas pruebas no existiesen, sino que hemos de aprender a interpretar sus resultados correctamente para poder implementarlos en la toma de decisiones", explica el doctor López Campos. Porque esta gran revolución, además de prometer avances, hace aflorar nuevos retos para el Sistema Nacional de Salud (SNS).
"Ahora mismo existe una necesidad de realizar estas pruebas de imagen avanzada a nivel hospitalario, en los servicios de medicina nuclear, de radiodiagnóstico... Se tendrán que adaptar esas necesidades de recursos humanos a esta nueva realidad", añade el oncólogo, abogando por dotar a los profesionales de una formación avanzada. "Hay que invertir tiempo y recursos en poder enseñar a los clínicos que interpretarán los resultados", puntualiza.
Ante esta nueva realidad, los expertos quieren dar un mensaje muy esperanzador a la sociedad, y en concreto a los pacientes. "Cuantos más estudios, investigación y fármacos haya en marcha, más probabilidades tendremos de que surja algo nuevo. Para los pacientes es una buena noticia saber que hay muchos estudios en desarrollo", comenta la doctora Castro. Por su parte, López Campos afirma: "Quiero y espero que repercuta positivamente para que puedan recibir tratamientos más precisos, avanzados y que se adapten a la enfermedad que realmente tienen. Nos espera un futuro de grandes avances y los pacientes, sin duda alguna, se van a ver beneficiados".
Además, señala Castro, España es un país con muchos grupos de investigación que han realizado estudios con gran influencia, "a pesar de las dificultades de medios y financiación", y que cuenta con una investigación clínica muy puntera "en tanto en cuanto los pacientes son muy generosos y aceptan participar en muchos ensayos". "Siempre estamos a la cabeza a nivel mundial de reclutamiento en estos estudios, por lo que muchos pacientes en España pueden participar en ellos. A lo mejor alguno de les funciona muy bien", finaliza la doctora Castro.