
Por Juan García
7 de mayo de 2026La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) nació como una agrupación de médicos del ámbito rural hace más de 50 años. Desde entonces y hasta ahora, la entidad ha mantenido su vocación de defensa de los profesionales de la Medicina Familiar y Comunitaria en estos entornos como eje vertebrador del sistema sanitario.
Fruto de ese compromiso y ante la necesidad de reivindicar más recursos para la Atención Primaria, Semergen ha llegado a su 6º Congreso de Medicina Rural con la determinación de poner en valor este nivel asistencial.
En palabras del presidente de esta entidad, el doctor José Polo, “la medicina rural es la razón de ser de nuestra sociedad científica y el ejemplo más completo y exigente de la Medicina Familiar. Hablar de medicina rural es hablar de equidad real, de cercanía auténtica y de un compromiso inquebrantable con los pacientes, independientemente de dónde vivan”.
Ante desafíos como la falta de profesionales, la escasez de medios o la dificultad para cubrir determinadas plazas, especialmente en el ámbito rural, el doctor Polo que apunta que estamos en un “momento crítico” para el sector. Por ello, desde Semergen exigen a la Administración “medidas concretas, inmediatas y eficaces para garantizar una atención sanitaria de calidad a nuestros pacientes en todos los puntos de España”.
Por su parte, el presidente de Semergen Cantabria y del Comité Organizador de este congreso, el doctor Javier Bustamante ha aludido a la alta exigencia y falta de apoyo estructural que caracteriza la Atención Primaria en los entornos rurales, con las limitaciones de la dispersión geográfica. Frente a ello, ha puesto en valor la importancia de generar “espacios como este encuentro, donde podemos compartir conocimiento, experiencias y propuestas que nos permitan mejorar la práctica clínica y avanzar hacia un modelo sanitario más eficiente”.
Con estas consideraciones, la presidenta del Comité Científico, la doctora María Belén Angulo, ha destacado que el principal objetivo es “dotar a los profesionales de herramientas clínicas y organizativas que les permitan afrontar con mayor capacidad resolutiva las necesidades asistenciales actuales”.
En el primer aniversario de la Declaración de Úbeda, como documento de consenso en el que alertaban sobre la necesidad de actuar urgentemente para revertir la situación de la medicina rural en España, Semergen ha reclamado un paquete de medidas para garantizar la equidad en la atención sanitaria.
Un año después de su publicación, el documento no ha perdido vigencia, por lo que la entidad advierte sobre el serio problema que plantea el relevo generacional. A esto se suma la escasa atracción de talento en la especialidad y la proliferación de facultativos que ejercen sin tenerla. La infrafinanciación de la Atención Primaria sigue siendo otro problema estructural para Semergen: mientras las recomendaciones instan a que suponga un 25% del presupuesto sanitario, su dotación no alcanza un 15% del gasto.
La entidad también pone el foco en el aislamiento profesional que sufren muchos médicos rurales, condicionado por la dispersión geográfica, la falta de recursos tecnológicos y las dificultades para coordinarse con el ámbito hospitalario. Además, denuncia la escasa presencia de la medicina rural en las universidades, donde la formación continúa centrada casi exclusivamente en el entorno hospitalario.
Ante este escenario, Semergen plantea reforzar los recursos humanos mediante incentivos económicos, estabilidad laboral y mejores condiciones de conciliación para atraer y retener profesionales en zonas rurales. Asimismo, reclama una mayor inversión en Atención Primaria, mejoras tecnológicas y diagnósticas, impulso de la telemedicina y una historia clínica compartida entre niveles asistenciales.
La organización también propone integrar la medicina rural en los planes de estudio universitarios, promover rotaciones obligatorias y aumentar el reconocimiento institucional y social de estos profesionales. Entre otras medidas, pide reformas en la gestión sanitaria, agendas más realistas, limitación de cupos y apoyo a la investigación en el ámbito rural.