
Por Medicina Responsable
13 de octubre de 2026Casi la mitad de las mujeres españolas afirma que ha tenido su primer hijo más tarde de lo que hubiera deseado. Un retraso que alcanza los seis años de media.
Esta es la principal conclusión del “Barómetro de la Fertilidad de IVI Institute”, un estudio realizado por el grupo de clínicas de fertilidad que ha profundizado en las circunstancias que rodean las decisiones de las mujeres sobre la maternidad.
En la investigación, realizada en colaboración con GfK/NielsenIQ, han participado más de 24.000 mujeres de entre 19 y 49 años de nueve países; Canadá, Francia, Italia, España, Suecia, Portugal, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos. Entre otros aspectos, muestra que la decisión de cuándo tener hijos dependen de factores como la edad o el momento vital, tener pareja, la vivienda, la situación económica, la estabilidad laboral y las posibilidades de conciliación. Respecto a esto último, solo la mitad de las mujeres encuestadas afirma haber contado con suficiente flexibilidad laboral y menos de un tercio con servicios de ayuda destinados al cuidado infantil.
“Estos datos ayudan a entender que querer ser madre y encontrar el momento para serlo no siempre van de la mano. La flexibilidad laboral, el cuidado de los hijos, la vivienda, la situación económica o la estabilidad profesional forman parte también de esa decisión. Entender su peso nos permite obtener una fotografía mucho más completa de cómo viven hoy las mujeres el camino hacia la maternidad”, añade Nicolás Naranjo, CEO de IVI Institute Iberia, Latam y Chequia.
Junto a estas circunstancias están también las dificultades para lograr un embarazo. Una de cada seis mujeres españolas ha experimentado infertilidad en algún momento de su vida, lo que equivale aproximadamente a 1,5 millones de mujeres. Además, alrededor de 350.000 la han experimentado en los últimos 12 meses.
Cuando aparecen estas dificultades, muchas mujeres buscan ayuda sanitaria. El 25% del total de las mujeres españolas encuestadas ha consultado alguna vez a un profesional sanitario para recibir ayuda para lograr un embarazo y, entre aquellas que han experimentado infertilidad, el porcentaje asciende al 81%.
El Barómetro muestra también que hablar de fertilidad es cada vez más natural. Nueve de cada diez españolas comparten con otras personas sus problemas de fertilidad.
Cuando las dificultades para lograr un embarazo derivan en un tratamiento, a la dimensión clínica se suma también la parte emocional. Durante el proceso, el 85% de las mujeres declara haber experimentado emociones negativas, como ansiedad, estrés o miedo al fracaso, aunque también pueden convivir con ellas emociones positivas; como ilusión, esperanza o felicidad, señaladas por el 54%.
En este contexto, el apoyo psicológico cobra especial importancia. El 57% considera muy importante que las clínicas de fertilidad ofrezcan apoyo psicológico durante el tratamiento. Sin embargo, el 48% de las mujeres que recibieron tratamiento señala que se le ofreció este tipo de apoyo. “Un proceso de fertilidad no puede entenderse únicamente desde su dimensión clínica. También tiene implicaciones emocionales, personales, familiares y económicas. Por eso, es importante avanzar hacia una atención cada vez más integral y personalizada, capaz de entender a cada persona y acompañarla a lo largo de todo el proceso”, concluye la doctora. Vanessa Vergara, directora médica de IVI Institute Iberia, Latam y Chequia.