
Por Clara Arrabal
5 de febrero de 2026La borrasca Leonardo ha llegado a la península Ibérica, cebándose especialmente con Andalucía. La desaparición de una persona, suspensión de colegios, desalojos de miles de ciudadanos, carreteras cortadas y ríos desbordados es la realidad que ha dejado el temporal, afectando también, previsiblemente, a hospitales y ambulatorios. "Por el momento no ha habido incidencias graves en los centros sanitarios andaluces, aunque seguimos pendientes de cómo evolucionará la situación a lo largo del día", confirman fuentes de la Consejería de Sanidad a Medicina Responsable.
A pesar de ello, el Sistema Andaluz de Salud (SAS) a través de su director general de Personal, ha enviado un comunicado oficial a cada uno de sus profesionales para recordarles la obligatoriedad de asistir a sus puestos de trabajo, adoptando las debidas precauciones. "En aquellos supuestos en los que resulte objetivamente imposible la incorporación por causa de fuerza mayor, debidamente acreditada (cortes de carretera, suspensión del transporte público, indicaciones de las autoridades competentes u otras circunstancias análogas), la persona trabajadora deberá comunicarlo de forma inmediata a su centro", anunciaba.
Además, en el caso en que el profesional no pudiera acudir a su puesto de trabajo por el temporal, el SAS lo considerará “ausencia justificada”, y su tratamiento quedaría sujeto a la valoración individualizada por la dirección del centro y conforme a la normativa vigente.
Con la provincia de Cádiz especialmente perjudicada por estas alertas, el gerente del Distrito Sanitario de Jerez, Costa a Noroeste y Sierra de Cádiz ha emitido su propia instrucción a los sanitarios que trabajan en sus centros. “En Atención Primaria, en función del número de profesionales presentes en el centro, según hayan permitido las circunstancias meteorológicas, se modulará por el director de la Unidad la actividad asistencial, garantizándose en todo caso la asistencia urgente y no demorable”.
Además, el comunicado exponía que, si fuera necesario, algunas Unidades de Gestión Clínica (UGC) reprogramarán las citas presenciales y se efectuarán de forma telefónica, al igual que las citas de extración de sangre. También indica que todos los sanitarios que trabajen en consultorios locales y auxiliares y no puedan asistir por el temporal, deberán incorporarse en el centro de cabecera y realizar la asistencia en modalidad telefónica, o adaptarse al protocolo que determine en director de la UGC.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, continúa con las labores de gestión y organización de los equipos de emergencias, como los 250 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegados en Granada; y mantiene a la ciudadanía informada en materia de prevención y seguridad. "El hecho de que cesen las lluvias no quiere decir que baje el peligro. Todo lo contrario: el mayor peligro siempre viene después de que llueva. Que no haya la más mínima confianza", advertía Antonio Sanz.
Entre las recomendaciones básicas, la consejería de Emergencias ha aconsejado evitar desplazamientos, informarse antes del estado de la vía, nunca cruzar un tramo anegado de agua con el coche, reducir la velocidad y amplíar la distancia de seguridad o abandonar el vehículo si el agua superara el eje de las ruedas. "Si ya no se puede abrir la puerta, salgan por la ventanilla. Los árboles y piedras aisladas en el campo atraen los rayos. No paseen por zonas de paseos marítimos y rompeolas. Suban a la planta más alta de las viviendas", ha enumerado el consejero.
Desde el 27 de enero, la Junta de Andalucía ha atendido más de 7.500 incidencias causadas por los temporales. Además, entre otras medidas, la consejería de Emergencias, coordinada con otras autoridades autonómicas, han decidido cortar carreteras en prácticamente todas las provincias por socavones, caídas de árboles o como medida preventiva, cerrar temporalmente parques por fuertes vientos, suprimir todos los trenes Cercanías de la provincia de Sevilla y otros servicios ferroviarios como la Alta Velocidad, desalojar municipios enteros que han quedado incomunicados por carretera, suspender servicios de basuras o incluso cancelar las visitas turísticas a la torre del campanario y el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba.