
Por Medicina Responsable
19 de agosto de 2026El Ministerio de Sanidad ha recurrido al grupo Quirónsalud para externalizar distintos servicios sanitarios para pacientes de Ceuta y Melilla, pese a las reiteradas críticas de la ministra Mónica García contra la colaboración entre la sanidad pública y este grupo empresarial.
Los contratos, formalizados en distintos momentos de los últimos años y también durante 2026, afectan a pruebas diagnósticas y servicios especializados que no se prestan directamente en los hospitales públicos de las ciudades autónomas. Estos documentos, que ha desvelado el diario ‘El Debate’, dan cuenta de una serie de adjudicaciones para diversos servicios, ante la falta de recursos en los sistemas sanitarios públicos de ambas ciudades autónomas.
La externalización de determinadas prestaciones es habitual en ambas ciudades debido a sus limitaciones de medios e infraestructuras, pero la participación de Quirónsalud contrasta con el discurso mantenido por García, que ha señalado en numerosas ocasiones a este grupo como uno de los ejemplos de la presencia que, a su juicio, debería limitarse en el sistema sanitario público. El grupo ha sido foco de las críticas de la ministra a la gestión sanitaria de varias comunidades autónomas, especialmente Madrid, rechazando la tendencia a la “privatización” de la sanidad pública que sostiene que promueven gobiernos como el de Isabel Díaz Ayuso.
Sin embargo, el propio Ministerio ha recurrido a esta compañía para descongestionar la demanda asistencial en los dos únicos territorios del Estado donde el sistema sanitario está gestionado directamente por Sanidad, a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa): Ceuta y Melilla.
Entre los contratos más recientes figura uno adjudicado en abril de 2026 por 24.000 euros a IDCQ Hospitales y Sanidad SLU, sociedad vinculada a Quirónsalud, para realizar pruebas de artroresonancia magnética a pacientes de Ceuta en el Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar. La contratación se produjo apenas un mes antes de que el Consejo de Ministros aprobara el proyecto de ley de Gestión pública, con el que el Ministerio pretende limitar las fórmulas de colaboración público privada para restringir la recurrencia a los conciertos sanitarios.
También en mayo de este año, Ingesa adjudicó a la misma empresa la realización de pruebas diagnósticas vestibulares por valor de 6.900 euros. A estos contratos se suma otro de 247.602,03 euros adjudicado en Melilla para la realización de pruebas PET-TAC, una técnica empleada en el diagnóstico y seguimiento de enfermedades entre las que se encuentran distintos tipos de cáncer.
Al margen de las pruebas diagnósticas, según consta en la Plataforma de Contratación del Estado y en los registros de transparencia, también se han externalizado otros servicios especializados. Entre ellos figuran la rehabilitación logopédica ambulatoria y el servicio de neurología, ambos contratados en 2024, cuando García ya ocupaba el Ministerio de Sanidad.
Uno de los casos que ha generado mayor controversia es el relativo a las endoscopias con sedación profunda. El contrato, valorado en 158.899 euros y adjudicado a IDCQ Hospitales y Sanidad, contempla que los pacientes tengan que desplazarse hasta Los Barrios, en el Campo de Gibraltar, para someterse a estas pruebas. Según fuentes hospitalarias citadas por El Debate, el procedimiento puede resultar especialmente complejo cuando durante la endoscopia es necesario realizar una biopsia. Al no estar externalizada esta prestación, el paciente tendría que regresar posteriormente a Ceuta y someterse a una nueva prueba para obtener la muestra, una situación que, según estas fuentes, podría retrasar el diagnóstico durante varios meses.
La colaboración con entidades privadas en ambas ciudades no ha sido, no obstante, una novedad introducida por García, ya que desde etapas anteriores se venían formalizando contratos de este tipo. Pese a estos nuevos contratos, el Ministerio de Sanidad rechaza que su política suponga un aumento de la privatización. El departamento de García asegura que durante la actual legislatura la externalización de servicios en Ingesa "se ha reducido notablemente" y que se encuentra en sus niveles más bajos. Sanidad atribuye esta evolución al incremento de medios propios en el Hospital Universitario de Ceuta y sostiene que la tendencia continuará a medida que se incorporen nuevas infraestructuras y equipamientos.
El Ministerio pone como ejemplo el servicio de resonancia magnética. Según sus explicaciones, anteriormente se externalizaba el 100% de estas pruebas, pero la puesta en funcionamiento de un equipo propio permitió reducir esa dependencia. Con la adquisición de un segundo aparato, Sanidad espera eliminar completamente la externalización de esta prestación.
El departamento de García sostiene además que está corrigiendo las consecuencias de años de falta de inversión en las infraestructuras de Ingesa y atribuye al anterior Gobierno del Partido Popular las elevadas cifras de servicios externalizados que encontró en 2018. Sin embargo, los contratos suscritos durante la etapa de García, incluidos varios con Quirónsalud, han abierto un debate sobre la diferencia entre el discurso político del Ministerio y la necesidad de recurrir a empresas privadas para garantizar determinadas prestaciones sanitarias en Ceuta y Melilla.