
Por Santiago Melo
4 de marzo de 2026El periodista Fernando Ónega ha fallecido a los 78 años. Aunque no han trascendido las causas concretas de su muerte, en los últimos años había afrontado problemas de salud relevantes, entre ellos una insuficiencia renal crónica que le llevó a someterse a un trasplante de riñón en 2021, con donación de su esposa, Ángela Rodrigo.
La enfermedad renal crónica es la pérdida progresiva e irreversible de la función de los riñones, órganos responsables de eliminar líquidos y productos de desecho del organismo a través de la orina, como urea y creatinina. En sus fases iniciales puede avanzar sin síntomas claros, lo que dificulta su detección si no se controla mediante analíticas y seguimiento clínico, especialmente en personas con factores de riesgo.
Cuando el deterioro llega a fases avanzadas, los riñones dejan de cumplir su función y la supervivencia depende de una terapia renal sustitutiva, principalmente diálisis o trasplante. El trasplante renal suele ofrecer mejores resultados a largo plazo en comparación con la diálisis, siempre que el paciente sea candidato por su estado general y vascular.
En el caso de Ónega, el trasplante se realizó con un donante vivo, una opción que suele darse en el entorno familiar o de pareja. El propio periodista relató en entrevistas previas que su estado vascular generó dudas sobre la idoneidad para la intervención debido a su historial de tabaquismo: “Tenía las arterias hechas una mierda de tanto fumar y había dudas de si se me debía trasplantar un riñón o no”. Finalmente, la donación de su esposa permitió llevar a cabo la cirugía.
España mantiene una elevada actividad trasplantadora y, en paralelo, la enfermedad renal crónica sigue siendo un problema de salud frecuente. Se estima que alrededor de un 10% de la población presenta algún grado de afectación renal, y en los estadios avanzados hay cientos de miles de personas con necesidad de seguimiento estrecho. En ese contexto, los especialistas insisten en la importancia de la prevención, centrada en controlar las patologías que más deterioro renal generan, como la diabetes y la hipertensión, además de mantener hábitos de vida saludables.
Ónega también había referido haber pasado por otros procedimientos médicos a lo largo de su vida, incluida una intervención cardiaca.