
Por Nuria Cordón
23 de febrero de 2026El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está siendo tratado de una cardiopatía isquémica leve en el Hospital madrileño Ramón y Cajal, según ha podido confirmar Medicina Responsable.
A pesar de que Moncloa ha desmentido que el presidente esté siendo tratado de esta dolencia, Sánchez lleva meses siendo atendido por el equipo del doctor José Luis Zamorano, jefe del servicio de Cardiología del hospital público madrileño, hecho que no le impide llevar una vida normal. “Debe evitar factores de riesgo y llevar un tratamiento farmacológico adecuado”, apuntan dichas fuentes.
Esta dolencia cardiaca podría derivar en posibles eventos cardiovasculares más graves, como un infarto, por lo que, según las fuentes, está siendo sometido a frecuentes revisiones en el centro madrileño.
Durante todos estos meses, el tratamiento se ha llevado a cabo con la máxima discreción por parte del hospital madrileño, con el objetivo de evitar especulaciones sobre su salud.
La cardiopatía isquémica es una enfermedad ocasionada por la arterosclerosis de las arterias coronarias (las encargadas de proporcionar sangre al músculo cardiaco), un proceso lento de formación de colágeno y acumulación de lípidos (grasas) y células inflamatorias (linfocitos) que provoca el estrechamiento (estenosis) de las arterias coronarias.
Aunque puede ser asintomática o presentar angina de pecho estable (dolor leve al esfuerzo), es un aviso de que la enfermedad puede empeorar.
Según la Fundación Española del Corazón, este proceso empieza en las primeras décadas de la vida, pero no presenta síntomas hasta que la estenosis de la arteria coronaria se hace tan grave que causa un desequilibrio entre el aporte de oxígeno al miocardio y sus necesidades. En este caso se produce una isquemia miocárdica (angina de pecho estable) o una oclusión súbita por trombosis de la arteria, lo que provoca una falta de oxigenación del miocardio que da lugar al síndrome coronario agudo (angina inestable e infarto agudo de miocardio).
Los principales factores que la producen son la edad avanzada, antecedentes de cardiopatía isquémica prematura en la familia, un aumento de las cifras de colesterol total, sobre todo del LDL (malo), la disminución de los valores de colesterol HDL (bueno), el tabaquismo, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la obesidad o el sedentarismo