
Por Virginia Delgado
3 de julio de 2026125 pasajeros y miembros de la tripulación del crucero Ruby Princess se han contagiado de norovirus.
La compañía a la que pertenece, Princess Cruises, informó de ello a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) el pasado sábado, cinco días antes de que atracara en el puerto de San Francisco (California) desde donde también partió hace 20 días.
Los afectados se infectaron de este virus estomacal durante la travesía, con puntos en Canadá y Alaska, y presentaron síntomas como vómitos, diarrea y dolor de estómago. La mayoría, durante tres días y en periodos de tiempo diferentes.
La compañía ha informado en un comunicado de que en el Ruby Princess había 3.032 pasajeros y 1.144 miembros de la tripulación, quienes respondieron con “rapidez, implementando protocolos de saneamiento reforzados en todo el barco”. También, ha subrayado que será limpiado y desinfectado “a fondo” antes de partir a su próximo viaje.
Con este, ya son dos los brotes de norovirus que se han conocido en cruceros en los últimos dos meses. El anterior fue detectado en el Ambition de la naviera británica Ambassador Cruise Line. Días antes saltó la alarma del hantavirus en el MV Hondius, cuyo brote ha dado por finalizado este jueves la Organización Mundial de la Salud.
El norovirus es un virus muy contagioso con un cuadro clínico que suele terminar pasados de uno a tres días. Por lo general, las personas empiezan a tener síntomas entre 12 y 48 horas después de haber estado expuestas a él, siendo la diarrea, los vómitos, las náuseas y el dolor de estómago los más frecuentes.
En cuanto a su transmisión, puede alargarse hasta las dos semanas después de desaparecer los síntomas. Se pasa por contacto directo entre personas o al tocar objetos o superficies contaminadas. Por ello, una de las medidas de higiene recomendable es el lavado de manos.
Aunque hay vacunas en proceso de investigación clínica, actualmente no se dispone de ninguna autorizada. Tampoco existe un tratamiento específico, por lo que la recuperación depende del sistema inmunitario del afectado. En la mayoría de las personas, la enfermedad se resuelve en unos días, pero puede ser peligrosa para quienes tienen alguna patología, los niños y personas mayores.