
Por Medicina Responsable
14 de mayo de 2026La historia se repite pocos días después de conocerse el brote de hantavirus del MV Hondius: un crucero mantiene aislado a todo el pasaje tras detectar un brote infeccioso, en esta ocasión de norovirus. Aunque se haya producido en el mismo contexto, en realidad, las situaciones no tienen nada que ver por la propia patología, de mucha menor gravedad para las personas sin deficiencias inmunitarias.
Más de 1.700 personas fueron confinadas a bordo del crucero Ambition frente a las costas de Burdeos, tras denegar las autoridades locales su atraque por la detección de este brote de norovirus, aunque se permitirá el desembarco a los asintomáticos. Según la información divulgada por la prefectura de Gironde, donde se encuentra la localidad francesa, habría medio centenar de afectados con síntomas y un fallecido, un hombre de 90 años.
Desde el Ministerio de Sanidad, el secretario de Estado, Javier Padilla ha informado que no tienen constancia de que haya pasajeros españoles a bordo de la embarcación, que partió desde Reino Unido. Padilla ha señalado en una entrevista para Radio Nacional que desde Sanidad Exterior se están encargando de monitorizar la situación, aunque ha descartado, al igual que las autoridades francesas, cualquier vinculación con el hantavirus. Aunque ocurra en el mismo escenario, ha afirmado que es "otro mundo totalmente distinto” en términos "de gravedad, de riesgos y de capacidad".
La prefectura de Gironde envió a un equipo médico a evaluar la situación clínica de los pasajeros y tomar muestras de los infectados, confirmando que se trata de esta infección gastrointestinal. A la espera de conocer más detalles clínicos, Padilla ha señalado respecto al fallecido que, dada su avanzada edad, "lo más normal es que sea una persona con algún tipo de vulnerabilidad clínica".
El norovirus es una infección bien conocida que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) deja 685 millones en todo el mundo. Se trata de una patología muy contagiosa, siendo la causa más común de gastroenteritis, aunque el cuadro clínico suele terminar pasados de uno a tres días.
Por lo general, las personas empiezan a tener síntomas entre 12 y 48 horas después de haber estado expuestas a norovirus, siendo diarrea, vómitos, náuseas y dolor de estómago los más frecuentes, que pueden ir acompañados de fiebre o cefaleas. Sin embargo, el periodo en el que una persona puede transmitirlo se dilata después de remitir los síntomas, pudiendo alargarse hasta las dos semanas.
Los norovirus tienen una alta transmisibilidad, pudiendo pasarse por contacto directo entre personas o al tocar objetos o superficies contaminadas. Por ello, las autoridades han incidido en recomendar al pasaje de este crucero extremar las medidas de higiene de manos para evitar más contagios.
Aunque hay vacunas en proceso de investigación clínica, actualmente no se dispone de ninguna autorizada. Tampoco existe un tratamiento específico, por lo que la recuperación depende de la salud del sistema inmunitario. En la mayoría de las personas, la enfermedad generalmente se resuelve en unos días.
Una de las principales recomendaciones es mantener una hidratación frecuente para contrarrestar la pérdida de líquidos, siendo también habitual la prescripción de antidiarreicos.
Con este cuadro clínico, a pesar de su alta contagiabilidad, el norovirus no representa una amenaza para la población general con un sistema inmunitario funcional. Sin embargo, en personas inmunodeprimidas o de avanzada edad debe ser vigilado con cautela.