
Por Santiago Melo
13 de mayo de 2026Las autoridades francesas han ordenado el confinamiento a bordo de más de 1.700 personas, entre pasajeros y tripulantes, de un crucero en Burdeos ante un posible brote de gastroenteritis por norovirus, después de que un pasajero de 90 años falleciera durante el viaje.
El buque, operado por Ambassador Cruise Line, transporta a 1.233 pasajeros, en su mayoría procedentes del Reino Unido e Irlanda, además de la tripulación. Cerca de 50 personas han presentado síntomas gastrointestinales compatibles con este tipo de infección, como vómitos y diarrea, y han sido atendidas por el servicio médico del barco.
La ruta del crucero había partido de las islas Shetland y realizó escalas en Belfast, Liverpool y Brest antes de llegar a Burdeos. El mayor número de casos con síntomas se registró el 11 de mayo, cuando el buque se encontraba en Brest. La persona fallecida murió antes de la llegada a ese puerto.
Las autoridades sanitarias han indicado que las primeras pruebas realizadas a bordo no han detectado la presencia de norovirus, aunque se están practicando análisis adicionales en el hospital de Burdeos. Por el momento, los investigadores no descartan un origen alimentario del episodio.
El norovirus es un virus muy contagioso que provoca gastroenteritis aguda. En la práctica, se manifiesta con un cuadro brusco de diarrea, vómitos intensos, náuseas y dolor abdominal. Los síntomas suelen empezar entre 12 y 48 horas después del contacto con el virus.
La transmisión se produce con facilidad por contacto directo con una persona infectada, por alimentos contaminados o por tocar superficies donde el virus puede permanecer activo. Por ese motivo, en entornos cerrados como los cruceros, los protocolos se centran en el aislamiento de casos, la higiene y la vigilancia de nuevos síntomas.
En la mayoría de los casos, la infección remite en uno a tres días y no requiere tratamiento específico, aunque puede ser especialmente problemática en personas mayores, niños pequeños o pacientes con enfermedades crónicas por el riesgo de deshidratación. De ahí que el seguimiento clínico y la hidratación sean medidas clave cuando los vómitos o la diarrea se mantienen.
Por ahora, el confinamiento de los viajeros se mantiene sobre el barco y no ha implicado restricciones en tierra firme.