
Por Medicina Responsable
25 de marzo de 2026La Justicia ha avalado finalmente la eutanasia solicitada por Noelia, la joven parapléjica cuyo caso había sido paralizado cautelarmente tras la oposición de su padre, lo que permitirá que el procedimiento siga adelante después de varios meses de controversia judicial. La propia Noelia ha revelado, en una entrevista concedida al programa “Y ahora Sonsoles” de Antena 3, que la eutanasia se practicará de forma inminente, concretamente este jueves 26 de marzo, tras casi dos años de proceso administrativo y judicial.
Durante la conversación, cuyo avance se emitió este martes por la tarde y cuya entrevista completa está prevista para este miércoles, Noelia asegura que nunca dudó de su decisión pese a la oposición de su padre y de parte de su entorno familiar. “Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija”, afirma.
La joven sostiene que su decisión responde al sufrimiento que arrastra desde hace años. “Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir”, concluye.
El caso se convirtió en uno de los más mediáticos desde la aprobación de la ley de eutanasia en España, al enfrentar la voluntad de la paciente con la oposición de parte de su familia y desencadenar una batalla judicial que ha recorrido prácticamente todas las instancias posibles.
El procedimiento había sido inicialmente validado por los órganos sanitarios encargados de evaluar las solicitudes de eutanasia, pero quedó paralizado tras el recurso presentado por el padre de la joven en un juzgado de lo contencioso-administrativo de Barcelona, que llegó a suspender cautelarmente el proceso mientras estudiaba el fondo del asunto.
Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) avaló la decisión de permitir la eutanasia al considerar que la joven cumplía los requisitos establecidos en la legislación vigente. Sin embargo, el caso llegó hasta el Tribunal Supremo, que inadmitió el recurso de casación presentado por el padre, y al Tribunal Constitucional, que rechazó posteriormente el recurso de amparo al no apreciar vulneración de derechos fundamentales.
El último intento de paralizar el procedimiento llegó ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que también rechazó las medidas cautelares solicitadas, lo que dejó vía libre a que el proceso pudiera continuar.
Tras conocerse la resolución judicial, la Fundación Española de Abogados Cristianos ha solicitado al Juzgado de lo Penal la adopción de medidas cautelarísimas para exigir que la joven reciba previamente tratamiento psicológico y psiquiátrico antes de que se practique la eutanasia. Desde la organización aseguran que el caso “evidencia un problema estructural de la legislación”, al considerar que la normativa actual no establece protocolos obligatorios en personas con enfermedad mental antes de autorizar la muerte asistida.
Según la fundación, Noelia tenía reconocida una discapacidad del 67 % por enfermedad mental, que aumentó posteriormente al 74 % tras el intento de suicidio que la dejó en silla de ruedas, lo que, a su juicio, demuestra que el problema de fondo es de carácter psiquiátrico.
La asociación denuncia además que actualmente la joven no estaría siguiendo ningún tratamiento psicológico o psiquiátrico, y critica que la legislación vigente no obligue a intentar previamente un tratamiento antes de autorizar la eutanasia. “Estamos ante un vacío legal gravísimo: se ofrece el suicidio sin haber intentado curar”, señalan desde la organización.
Abogados Cristianos sostiene que, en este caso, no puede hablarse de una decisión plenamente libre, sino de un sistema que permite la muerte asistida sin haber garantizado previamente todas las alternativas de ayuda.
Por ello, la fundación advierte de que el caso podría sentar un precedente relevante en la aplicación de la ley de eutanasia y ha anunciado que impulsará cambios legislativos si finalmente el procedimiento no se suspende.
Entre las propuestas que plantean figura la introducción de protocolos obligatorios previos en casos relacionados con salud mental, que incluirían tratamiento psicológico, evaluación psiquiátrica independiente y un intento real de recuperación antes de autorizar la prestación de ayuda para morir.
“El caso Noelia evidencia el mayor fallo de la ley de eutanasia. Antes de abocarla al suicidio, el Estado debe garantizar que ha ofrecido todas las alternativas de vida”, ha subrayado la presidenta de la fundación, Polonia Castellanos.