
Por Juan García
23 de junio de 2026La Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) se encuentra inmersa desde el pasado mes de abril en una nueva etapa con el nombramiento de José Manuel Baltar como presidente. En su primer encuentro con los medios de comunicación, el directivo ha establecido las líneas maestras que guiarán a la patronal de la sanidad privada durante los próximos cuatro años, con el objetivo de reforzar su papel y presencia en el sistema sanitario.
Baltar ha centrado el cometido de su Plan de Gobierno hasta 2030 en el fomento de un modelo colaboración sanitaria público-privada alejado de las visiones confrontativas. En un momento que considera de “enorme exigencia” por el tensionamiento del sistema sanitario, ha ensalzado la “demostrada” capacidad del sector privado para aliviar las listas de espera y los retos que enfrenta la sanidad. A su juicio, “los desafíos sanitarios no se resuelven desde la confrontación, sino desde la colaboración; no se resuelven desde los planteamientos ideológicos, sino desde las soluciones”.
Por ello, ha incidido en el mensaje de ver a la sanidad privada como un complemento de la pública y no como “competencia”. “Nunca le va bien al sector privado cuando le va mal al público porque lo primero que genera una dinámica de conflicto en el ámbito sanitario es la pérdida de confianza ciudadanos”, ha argumentado en esta línea. Como ejemplo de esa dinámica de confrontación, ha señalado la situación del Consejo Interterritorial, que, a la luz de los últimos desencuentros entre el Ministerio y las consejerías autonómicas, considera que “penaliza al sistema”.
Su llegada al cargo llega en un contexto decisivo para la sanidad privada, que ha alzado la voz ante iniciativas como la Ley de Gestión Pública promovida por el Ministerio de Sanidad, que prevé poner coto a las fórmulas de colaboración público-privadas. “Ante una situación de demanda como la que vive el país, no creemos que recortar la oferta sea solución. Nos parece un atraso”, ha declarado Baltar.
A propósito de esta normativa, el presidente de ASPE ha incidido en defender los modelos de convenio, concierto y concesión existentes y apuesta por llevarlos incluso más allá para “profundizar en ellos cuando las administraciones públicas así lo consideren”. A pesar del firme rechazo de la patronal a la limitación de los conciertos, ha expresado su confianza en que la norma “no llegue a prosperar en el trámite parlamentario”.
Al margen del terreno político, el momento actual para la sanidad privada está marcado por el aumento en la contratación de seguros médicos. Esta situación de crecimiento para el sector, Baltar aboga por “compatibilizar la calidad asistencial con el equilibrio económico”. Este aumento de la demanda de asistencia sanitaria privada, el directivo tiene claro que se traducirá en un aumento de la oferta. En este sentido, ha apuntado que el reto consiste en “crear un entorno sostenible en el tiempo” que comienza con hacer consciente al ciudadano de los servicios a los que accede cuando contrata un seguro de salud.
Baltar ha detallado que su programa de gobierno al frente de la patronal sanitaria privada se vertebra en torno a seis ejes fundamentales: pacientes, profesionales, colaboración público-privada, relación con el sector asegurador, innovación y cohesión territorial.
ASPE se ha marcado como uno de sus objetivos para los próximos cuatro años incorporar la voz de los pacientes y colocarlos como prioridad en el diseño de sus acciones. La entidad pretende reforzar sus vínculos con las asociaciones de pacientes para incorporar su visión. Además de contar con sus puntos de vista, la Alianza centrará su trabajo esta legislatura en dar respuesta a sus inquietudes. Frente a los debates administrativos, competenciales o presupuestarios que para el presidente de ASPE se usan “como arma arrojadiza”, ha apostado por garantizar la eficacia en la atención. “El paciente entiende de tiempos de respuesta, de seguridad clínica, de calidad asistencial y de confianza”.
Como otro de los grandes problemas estructurales que afronta el sistema sanitario, la falta de profesionales es un desafío al que la patronal pretende hacer frente. En palabras de Baltar, el objetivo es “consolidar a nuestros profesionales para que desarrollen al máximo sus competencias”. Ante la dificultad para cubrir puestos tanto en centros públicos como privados, la inusitada cifra de homologaciones de títulos de Medicina el pasado año ha hecho florecer el debate sobre cómo reforzar el sistema de convalidación. El presidente ha señalado el interés de su entidad en este asunto, que tuvieron ocasión de discutir con el secretario general de Universidades.
Baltar se ha comprometido a aportar propuestas concretas para combatir el atasco en las listas de espera. En este sentido, ha defendido la conveniencia de hacerlo desde un enfoque territorial que desde ASPE pretenden promover con los distintos gobiernos autonómicos. Para el directivo, la clave en este sentido pasa por estudiar el estado en cada región para adaptar la respuesta a las peculiaridades geográficas y sociales de cada territorio.
Al tiempo que ha tendido la mano a las comunidades autónomas para trabajar conjuntamente en este aspecto, el presidente de ASPE ha agradecido la interlocución con el Ministerio, aunque reconoce que esa sintonía no se traduce en concesiones en muchos casos.