logo_medicina
Síguenos

Hospitalizados cinco bebés tras consumir leche de fórmula

En plena alerta sanitaria global por la retirada de miles de lotes de este producto al contener una bacteria tóxica, ocho bebés en España han presentado síntomas compatibles, aunque Sanidad ha expresado que "es muy difícil de demostrar" que esta sea la causa

Compartir
Hospitalizados cinco bebés tras consumir leche de fórmula

Por Clara Arrabal

10 de febrero de 2026

Cada vez son mayores las consecuencias de la alerta sanitaria por contaminación de las leches de fórmula para bebés lactantes. Tras la posible muerte de un menor en Francia por este motivo, causa que ya investigan las autoridades galas, España ha registrado en el mes de diciembre la hospitalización de cinco bebés. Además, otros tres sufrieron vómitos y problemas gastrointestinales. El motivo podría ser el mismo: la intoxicación por cereulida, la bacteria tóxica que ha infectado miles de lotes de leches de fórmula para lactantes, y que ya afecta a 60 países de todo el mundo.

Sin embargo, a pesar de que los cuadros sintomáticos de los afectados puedan ser compatibles con los estragos de la cereulida, el Ministerio de Sanidad, a través del director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón, ha manifestado que la vinculación es "muy difícil de demostrar".

Alarma global

Como ha publicado este medio de comunicación, la alerta comenzó a finales del pasado mes de noviembre, cuando Nestlé avisó de las posibles trazas de esta sustancia en una planta de fabricación en Países Bajos, aunque a España no llegó hasta diciembre.

Ahora, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés), ha publicado un informe que notifica el ingreso hospitalario de menores que supuestamente consumieron productos de nutrición infantil contaminados con cereulida. Estos casos no se han podido confirmar en laboratorio y, por tanto, se mantiene solo la sospecha.

En cuanto a la imposibilidad de demostrar la relación entre los ingresos hospitalarios y la mencionada toxina, el director general de Salud Pública ha declarado que existen "dos razones" para ello, siendo la primera que estos productos "se consumen mucho" pero "no hemos visto un incremento de casos esperados, es decir, que no ha habido un incremento de diarreas de este tipo relacionadas con ello", ha aclarado.

"El segundo elemento es que, en general, las dosis de toxina que tendría que haber para esos casos tienen que ser altas y, luego, aparte, no se han encontrado en los niños nada de este tipo", ha continuado Gullón. "No tenemos la claridad de poder establecer una causalidad segura de que esos casos, que son sospechosos de haberse intoxicado con Bacillus cereus, son completamente por ello o forman parte de otros casos de diarreas comunes que ocurren en los lactantes", ha aseverado.

"Pequeñas diarreas"

"Uno de los bebés estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), pero tenía características que no parecían tan sintomatológicamente relacionadas con la presencia de la toxina", ha explicado, en este sentido, Gullón, quien ha añadido que "los casos más habituales con la toxina son pequeñas diarreas y así fueron todos los casos".

Este representante ministerial ha puesto de manifiesto que "no es de extrañar que pueda haber más casos sospechosos en los próximos días". Ello es debido a que se ha reforzado la vigilancia epidemiológica, ha subrayado.

"Nos hemos puesto en contacto con todas las comunidades autónomas", ha destacado Gullón, al tiempo que ha enfatizado que también se está "en contacto" con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) "para las medidas que tengan que tomar" sobre los mencionados productos.

Sobre la cereulida

La cereulida es una toxina producida por las bacterias Bacillus cereus que es termoestable, resistente al ácido y a las enzimas digestivas, y que puede seguir presente en los alimentos incluso después de que los gérmenes hayan sido eliminados por los procesos de conservación.

Sus principales perjuicios para la salud son vómitos, diarrea, dolor abdominal y náuseas; aunque en exposiciones elevadas o población vulnerable (como niños de menos de seis meses) puede causar daños hepáticos agudos. De hecho, en los niños el riesgo puede ser significativo y, en alguno casos, mortal.

En este caso, la presencia de esta toxina se achaca a un problema de calidad del ácido araquidónico (ARA), un ácido graso añadido a muchas fórmulas de bebés y que está presente de forma natural en la leche materna, suministrado por un proveedor externo, como ha declarado Nestlé.



Te puede interesar
eurocopa-2024-la-roja-maria
María, la campeona que lucha contra el sarcoma de Ewing y que celebró la Eurocopa con La Roja
sanidad-estudia-exclusion-medicos-mayores-guardias
Sanidad estudia la exclusión de los médicos mayores de 55 años de las guardias
mujeres-duermen-peor
Las mujeres duermen peor