
Por Virginia Delgado
13 de enero de 2026Con la finalidad de racionalizar el gasto público en bajas por enfermedad, el Gobierno encargó hace unos años a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) la elaboración de un informe anual en el que se analizaran diferentes alternativas.
El último acaba de ser enviado a los ministerios de Hacienda y de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y destaca que en 2025 el desembolso destinado al abono de prestaciones por incapacidad temporal (IT) fue de 17.913 millones de euros, por lo que creció un 14%. Una cifra que ha sido récord y supone el segundo mayor gasto del presupuesto de la Seguridad Social, por detrás de las pensiones.
En el informe se indica que el Gobierno podría poner en marcha mejoras para lograr una mayor eficacia y eficiencia de este gasto público, que supone el pago de los trabajadores que están de baja por enfermedades derivadas del trabajo o por contingencias comunes.
También, la AIReF ha analizado cómo está diseñada la prestación, qué determina la incapacidad temporal y qué resultado han tenido las modificaciones normativas de los últimos años. Entre ellas, destaca el cambio en el proceso de entrega de los partes de baja, confirmación y alta, que pasó a ser telemático entre la empresa y la Seguridad Social, o la prórroga automática de 180 días adicionales cuando agote el primer año sin alta médica.
El incremento del gasto público por IT se ha notado más desde 2019, cuando se disparó un 27%, hasta los 9.527 millones de euros. En 2020, creció un 24,8%, hasta los 11.888 millones. En cambio, se registró una bajada desde 2008 a 2013, años en los que España sufrió una crisis y los empleados no se daban tanto de baja por temor a perder su trabajo.