
Por Medicina Responsable
15 de abril de 2026La Guardia Civil, en el marco de la "Operación Zlata", ha desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de medicamentos y productos sanitarios y ha desmantelado tres clínicas estéticas que operaban de forma fraudulenta en Tarragona, Valencia y Alicante, donde también se ubicaba el principal almacén de fármacos.
Así lo ha detallado en rueda de prensa en la Comandancia de Barcelona el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto; el jefe de la Policía Judicial de Tarragona, el capitán David Herreras, y el jefe de la Comandancia de Tarragona, Jordi Verger, que han indicado que la investigación se inició en agosto de 2025 y la fase de explotación se practicó entre el 8 y 9 de este mes.
Como resultado de la investigación, se han incautado más de 1.248 viales de toxina botulínica (bótox) y 382 jeringuillas de ácido hialurónico, si bien se ha detenido a una persona en Alicante y se han investigado a otras tres, una de ellas la pareja del arrestado, que administraba los medicamentos en el domicilio de forma clandestina desde 2017.
Los investigadores iniciaron sus pesquisas a través del 'ciberpatrullaje', monitorizando el contenido de redes sociales donde publicitaban sus servicios y diversas fuentes abiertas para localizar aquellas clínicas o profesionales que se dedicaban a prestar estos servicios de forma fraudulenta, ya que ninguno de ellos tenía la formación sanitaria necesaria para hacerlo.
Para captar más clientes, los "pseudoprofesionales" ofrecían tratamientos de botox por unos 200 euros, un precio mucho más reducido que en clínicas legales donde este tipo de prácticas ascienden hasta los 600, y para ofertar estos servicios, publicaban ofertas en Instagram y Facebook, así como vídeos en formato 'Reel' realizando los tratamientos.
Gracias a uno de los unboxings (vídeos desempaquetando el material), los investigadores lograron vincular el centro de Reus con las otras dos clínicas y también constataron que distribuían a nivel estatal e internacional el material con un volumen muy elevado de envíos (unos 2.000 al año), de los cuales el 75% eran en España y el restante en países europeos como Reino Unido o Lituania.
Los investigadores también detectaron que la mercancía la adquirían desde China, "fuera de todo control sanitario de la Unión Europea", por lo que los medicamentos serán enviados a la Agencia Española para verificar que son lo que dicen ser.
Con todos los indicios recogidos, el juez autorizó las entradas de registros en los domicilios, que se saldaron con la incautación de todo el material, entre el que se encontraba una gran cantidad de botox, ya que las clínicas legales almacenan unos 3 o 4 viales para sunormal funcionamiento y los delincuentes guardaban hasta 1.248.
La Guardia Civil también localizó unos 4.500 euros en efectivo y la investigación sigue abierta para realizar el estudio patrimonial de los investigados, con el objetivo de determinar si se produjo blanqueo de capitales o no, ya que no estaban registrados como empresa ni figuraban en el régimen de autónomos. Además, no se descarta localizar más clínicas clandestinas que hayan comprado los mismos materiales y operen de forma ilegal.
Prieto ha subrayado la importancia de este operativo en el marco del auge que viven los tratamientos estéticos, que han incrementado un 200% en los dos últimos años y de los que se benefician un 85% de mujeres, si bien un casi 2% son menores. "Utilizaban en algunos casos material que quizás parece legal pero al que no deberían haber tenido acceso, ya que estaban ejerciendo ese tratamiento sin la homologación necesaria. Es un claro caso de intrusismo profesional", ha remarcado Prieto, que ha instado a la ciudadanía a asegurarse correctamente de las clínicas a las que se dirigen para recibir estas dosis.
En este sentido, Herreras ha reconocido que hasta ahora ningún ciudadano ha contactado con el Instituto Armado para explicar su testimonio en estas clínicas, pero ha instado a hacerlo en caso de detectar alguna afectación o dolencia en su salud.