
Por Virginia Delgado
29 de julio de 2026Apenas seis días después de finalizar la tercera ola de calor del verano, España vuelve a enfrentarse a un episodio de temperaturas extremas que, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se prolongará hasta comienzos de la próxima semana. Esta cuarta ola de calor ha hecho que el verano de 2026 sea el más cálido desde que existen registros.
Los expertos coinciden en que sufrir una cuarta ola de calor en julio “no es normal” y avisan de que las altas temperaturas se adelantan cada año debido al cambio climático. En declaraciones a Antena 3, Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ha subrayado que en los últimos 25 años del siglo XX “solo hubo dos olas de calor en junio y en los 26 que llevamos de siglo XXI hemos tenido 10 olas de calor ese mes”.
Está previsto que este episodio de temperaturas anormalmente altas se prolongue hasta comienzos de la próxima semana y que sean este miércoles y el viernes los días de más calor. Así, se prevé que se superen los 37º en el norte y los 40º e incluso que se alcancen los 43º en el centro y en el sur, concretamente, en zonas de los Valles del Ebro, del Guadalquivir y del Guadiana. También, la AEMET ha notificado las Islas Canarias se verán afectadas.
Respecto a las noches, volverán a ser muy cálidas, alcanzando los termómetros los 24º en las zonas del centro y sur de la península. Una cifra que provocará una humedad muy baja y, en algunos puntos, tormentas secas.
En cuanto a los avisos anunciados por la Agencia Estatal de Meteorología, Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y País Vasco ya permanecen bajo el nivel naranja, y Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Madrid, Navarra y La Rioja están en el amarillo.
Cuando llega el calor nuestro cuerpo ha de adaptarse para que no afecte a nuestra salud. No obstante, no es suficiente con protegernos del sol o buscar lugares frescos, es primordial prestar atención a la hidratación y la alimentación.
“El agua es un elemento esencial para que nuestro organismo funcione correctamente y tiene un papel fundamental en la regulación de la temperatura corporal. Durante los días de calor intenso perdemos más líquidos a través del sudor, por lo que es importante reponerlos de forma constante y no esperar a que aparezca la sensación de sed”, explica Eva García Carpintero, directora del Grado en Enfermería de UNIE Universidad.
No obstante, hidratarnos no es solo beber agua, la alimentación cuenta, ya que alrededor del 20% del agua que incorporamos al organismo procede de los alimentos, sobre todo de frutas y verduras. “Esto convierte a los tan habituales en verano, como la sandía, el melón, el tomate o el pepino, en grandes aliados para combatir el calor. Además de aportar agua, proporcionan minerales y nutrientes que ayudan al organismo a recuperar parte de lo que pierde con la sudoración”, añade García Carintero.
Durante episodios de altas temperaturas, otro aspecto importante es no confiar únicamente en la sed como señal de alarma. “Aparece cuando el cuerpo ya ha comenzado a necesitar líquidos y, en algunas personas, como los mayores, esta sensación puede estar disminuida. Por eso es fundamental mantener una hidratación regular a lo largo del día”, subraya. Así, a este colectivo, a los niños, a las embarazadas y a las personas que padecen enfermedades crónicas hay que ofrecerles líquidos con frecuencia y ayudarles a mantener una alimentación adecuada. “Pequeños cambios en nuestra rutina pueden ayudarnos a afrontar mejor las altas temperaturas y disfrutar del verano de una forma más saludable”, concluye la directora del Grado en Enfermería de UNIE Universidad.