
Por Virginia Delgado
4 de mayo de 2026Andrea Téllez ingresó en el Hospital de Sagunto (Valencia) el 16 de noviembre de 2019 para dar a luz a su primer hijo. Neizan nació dos días después con unas secuelas neurológicas gravísimas por hipoxia (falta de oxígeno), que le han causado parálisis cerebral, retraso madurativo, epilepsia y problemas de visión, entre otros daños.
Seis años y medio después, una sentencia del Juzgado de Primera Instancia 103 de Madrid ha dictado que este centro hospitalario indemnice a los padres del pequeño con 13,3 millones de euros, de los que 6.106.275 corresponden al capital y el resto a intereses de demora, según ha informado el diario El País.
Su abogado, Rafael Martín Bueno, ha probado que la falta de oxígeno que sufrió Neizan se debió a una sucesión de incidencias mal resueltas por parte del personal sanitario, que ni las detectó ni tomó las decisiones adecuadas. Así, como indica el fallo, durante la mañana del 16 de noviembre el registro cardiotocográfico observó alteraciones “que se fueron agravando progresivamente”. Aun así, al bebé no se le tomó una muestra de sangre de su cabeza para confirmar el bienestar fetal, tal y como indica el protocolo. Tampoco hay constancia de que la matrona hiciera una valoración ni de que se comunicara con la obstetra responsable.
La sentencia también señala que durante el parto se intentó el uso de la ventosa en una fase en la que está contraindicado y que, finalmente, se optó por practicar una cesárea cuando la madre ya llevada 41 horas de parto. “A las 0:05 horas del 18 de noviembre, nace un niño en un lamentable estado de salud, con menos de 60 pulsaciones por minuto, sin respirar de forma natural y con la tensión arterial muy baja”, explica el fallo. Neizan fue trasladado al Hospital Clínico de Valencia, donde permaneció 35 días en la UCI.
La sentencia, que puede ser recurrida, ha dictado la mayor indemnización de la historia de España por negligencia médica. Más de 13 millones de euros que se calculan pensando en resarcir las secuelas de un niño que va a necesitar asistencia especializada durante toda su vida, además de un vehículo y una casa adaptada, entre otras cosas.