
Por Nuria Cordón
20 de octubre de 2026Cada vez son menos los españoles que fuman a diario. El consumo habitual de tabaco ha descendido hasta el 15,4% de la población de 15 años o más, el porcentaje más bajo registrado en España desde que existen datos comparables. Así lo revela la Encuesta de Salud de España 2025, elaborada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística (INE), que confirma una tendencia descendente mantenida durante las últimas décadas. En 1993, el 32,1% de la población fumaba diariamente, más del doble que en la actualidad.
La encuesta, en la que participaron 25.961 personas, refleja que el hábito de fumar continúa siendo más frecuente entre los hombres. El 18,4% consume tabaco diariamente, frente al 12,6% de las mujeres. No obstante, ambos sexos han experimentado una importante reducción desde 1993, cuando fumaban a diario el 44% de los hombres y el 20,8% de las mujeres.
Uno de los resultados más destacados de la encuesta es la reducción del tabaquismo entre los jóvenes de 15 a 24 años, un grupo en el que el consumo diario ha caído de forma especialmente pronunciada durante las últimas tres décadas.
En 1993, el 38,6% de los hombres de estas edades fumaba diariamente. En 2025, ese porcentaje se ha reducido hasta el 12,6%. Entre las mujeres jóvenes, la caída ha sido todavía más acusada en términos relativos: del 33,8% al 8,8%. La evolución muestra así un cambio significativo en los hábitos de consumo de las generaciones más jóvenes, que presentan porcentajes de tabaquismo muy inferiores a los registrados hace tres décadas.
Por edades, los mayores niveles de consumo diario se concentran entre los hombres de 35 a 44 años, con un 24,6%, seguidos de los de 25 a 34 años, con un 22,3%. Entre las mujeres, el porcentaje más elevado se registra en el grupo de 55 a 64 años, donde alcanza el 18,9%.
A partir de los 65 años, el consumo disminuye progresivamente en ambos sexos, hasta situarse en el 2,9% de los hombres y el 0,9% de las mujeres de 85 años o más.
Pese a la reducción generalizada, el informe pone de manifiesto que el consumo de tabaco continúa estrechamente relacionado con la posición socioeconómica, especialmente entre los hombres.
En la clase social más favorecida, el 8,8% de los hombres fuma a diario, mientras que en la menos favorecida el porcentaje se eleva hasta el 26,6%. Es decir, la prevalencia del tabaquismo es tres veces mayor entre los hombres de las clases sociales más desfavorecidas.
Entre las mujeres, las diferencias son menos pronunciadas. El consumo diario alcanza el 7,8% en la clase más favorecida y el 13,7% en la menos favorecida, aunque la distribución no presenta un incremento tan uniforme como entre los hombres.
Estos resultados evidencian que, a pesar de los avances registrados en la reducción del tabaquismo, las desigualdades sociales siguen marcando importantes diferencias en el consumo de tabaco.