
Por Medicina Responsable
24 de febrero de 2026Pilar Rubio ha compartido en redes sociales las tres opciones de desayuno que ha diseñado junto a su nutricionista, Elisa Blázquez, con un objetivo claro: encontrar una fórmula que no le genere inflamación, que sea fácil de preparar y que contribuya al mantenimiento de su masa muscular. “Necesito algo que no me inflame, algo nutritivo, fácil de preparar, dulce o salado, y que me alimente los músculos”, explicaba la presentadora.
La primera propuesta es un mug cake proteico, una alternativa dulce. Se prepara con plátano, huevo, yogur entero, proteína de suero de leche, canela, levadura y chocolate negro al 85 %. Desde el punto de vista nutricional, combina hidratos de carbono procedentes de la fruta, proteína de alto valor biológico y grasas saludables. Además, la nutricionista sugiere añadir colágeno para reforzar el aporte destinado a articulaciones, algo especialmente interesante en personas con alta carga de entrenamiento.
La segunda opción es salada y se basa en dos tostadas con pan integral de masa madre, que aporta fibra y favorece una mejor digestión. Una de ellas incorpora queso cottage, tomates cherry, pavo y albahaca, una combinación rica en proteína magra y antioxidantes. La otra incluye aceite de oliva virgen extra, huevos revueltos y champiñones, lo que suma proteínas completas, grasas monoinsaturadas y compuestos bioactivos con efecto antiinflamatorio.
La tercera alternativa es un bol elaborado con kéfir, al que se añaden nueces, pipas de calabaza, semillas de cáñamo, coco rallado y frutos rojos. El kéfir destaca por su contenido en probióticos, beneficiosos para la microbiota intestinal, un factor cada vez más vinculado a la inflamación sistémica y al rendimiento físico. Las semillas y frutos secos aportan grasas saludables, zinc y proteínas vegetales, mientras que los frutos rojos suman antioxidantes.
Desde el punto de vista nutricional, la clave de estos desayunos no está en aumentar la cantidad, sino en estructurar correctamente el plato. Un desayuno equilibrado debería aportar entre el 20 % y el 25 % de la energía diaria y priorizar la calidad de los macronutrientes. La proteína suficiente ayuda a preservar la masa muscular y prolonga la saciedad; las grasas saludables modulan la respuesta glucémica; y los hidratos de carbono complejos permiten una liberación progresiva de energía, evitando picos de glucosa que puedan traducirse en fatiga posterior.