
Por Santiago Melo
21 de mayo de 2026La recomendación de realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física lleva años consolidada en las principales guías internacionales de salud pública. Organismos como la OMS o la Asociación Americana del Corazón la consideran el umbral mínimo para obtener beneficios cardiovasculares. El nuevo estudio no cuestiona esa base, pero sí matiza su alcance: cumplir con esa cifra reduce el riesgo, aunque de forma “constante, pero modesta”.
El trabajo, encabezado por la Universidad Politécnica de Macao (China), analizó datos de 17.088 participantes del Biobanco del Reino Unido reclutados entre 2013 y 2015. Los investigadores combinaron mediciones objetivas de actividad física, registradas mediante acelerómetros durante siete días. A partir de estos datos, evaluaron la relación entre volumen de ejercicio y riesgo de eventos cardiovasculares mayores, como infarto o ictus.
Los resultados muestran que quienes cumplían con los 150 minutos semanales experimentaban una reducción del riesgo cardiovascular de entre el 8% y el 9%, independientemente de su nivel inicial de forma física. Sin embargo, para alcanzar una disminución del riesgo superior al 20% eran necesarios entre 340 y 370 minutos semanales, dependiendo del estado físico de partida. Y para lograr una protección considerada “sustancial”, es decir, superior al 30%, la dosis debía elevarse hasta entre 560 y 610 minutos por semana, un nivel que solo alcanzaba el 12% de los participantes.
El análisis también reveló que la forma física inicial influye en la cantidad de ejercicio necesaria para obtener beneficios equivalentes. Las personas con menor capacidad cardiorrespiratoria necesitaban entre 30 y 50 minutos adicionales a la semana en comparación con aquellas con mejor condición física para lograr la misma reducción del riesgo. Este hallazgo sugiere que las recomendaciones actuales, diseñadas como un estándar universal, podrían no ajustarse por igual a todos los perfiles.
Pese a ello, expertos independientes han defendido la vigencia de las guías actuales en declaraciones al SMC España. Julián Pérez Villacastín, catedrático de Cardiología de la Universidad Complutense de Madrid, considera que la recomendación de los 150 minutos “sigue siendo superválida para la población general”. En la misma línea, José Luis López-Sendón advierte de que los resultados “no deberían interpretarse como que las recomendaciones actuales son insuficientes o deban modificarse de inmediato”.
Los autores reconocen, además, varias limitaciones: se trata de un estudio observacional que no permite establecer causalidad, la muestra podría presentar mejor estado de salud que la población general y no se midieron el tiempo sedentario ni el ejercicio de baja intensidad. Aun así, los datos abren el debate sobre si las futuras guías deberían diferenciar entre el mínimo necesario para una protección básica y los volúmenes de ejercicio asociados a una reducción más profunda del riesgo cardiovascular.